Viernes 08 de Marzo de 2024
El paro de taxistas dispuesto para pedir justicia por los asesinatos de Héctor Raúl Figueroa, de 43 años, y Diego Alejando Celentano, de 33, ambos ejecutados con disparos en la cabeza cuando estaban trabajando, se levantó este viernes a primera hora y los choferes volvieron al trabajo en medio de un clima de temor e incertidumbre provocado por la ola de violencia que azota a la ciudad de Rosario.
El cese de la medida de fuerza fue confirmada por el titular de la Asociación de Titulares de Taxis, Mario Cesca, quien señaló que la media de fuerza "se levantó a las 6" y contó que poco a poco los choferes vuelve al trabajo pero en un clima de gran nerviosismo y preocupación. "Nos encontramos con que la familia no quiere que salgamos, gente con miedo y muy poco movimiento en la calle", comentó.
La medida de fuerza fue dispuesta, en principio, por tiempo indeterminado luego de que asesinaran a Figueroa el martes a la noche en Flamarion al 5100, en barrio Las Delicias. Le efectuaron 9 disparos de arma de fuego, dos en la cabeza, que le provocaron la muerte. En el lugar del hecho la Policía de Investigaciones (PDI) recogió vainas servidas de balas de la Policía de Santa Fe y una zapatilla abandonada.
El paro fue ratificado al día siguiente, cuando fue ejecutado Celentano. también taxista, quien fue baleado en Marcelo T. de Alvear y Garmendia, en las inmediaciones del parque Regional Sur y de las piletas del Saladillo. El crimen caldeó los ánimos entre sus colegas que este jueves en horas de la mañana se manifestaron frente a la sede local de Gobernación, la Terminal de Ómnibus y el casino.
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La ejecución de Celentano causó indignación, bronca y dolor entre los taxistas, que se encaminaron al Palacio Vasallo donde llevaron adelante una airada protesta que obligó al intendente Pablo Javkin a suspender el inicio de sesiones del Concejo Municipal. Los choferes se reunieron frente al Monumento a la Bandera, donde se vivieron momentos de tensión que calmó la titular del cuerpo deliberativo, María Eugenia Schmuck, quien salió a hablar con los quejosos
El homicidio de Celentano tuvo las mismas características del registrado un día antes y que tuvo como víctima a Figueroa. En ambos casos los taxistas fueron baleados en la cabeza y al lado del coche que manejaban dejaron abandonada una zapatilla. Esta evidencia alimentó la idea de que se trató de un crimen mafioso y causó gran inquietud entre los taxistas que resolvieron seguir adelante con el paro.
Este viernes Cesca confirmó que la media de fuerza "se levantó a las 6" y contó que poco a poco los choferes vuelve al trabajo pero en un clima de gran nerviosismo y preocupación. "Nos encontramos con que la familia no quiere que salgamos, gente con miedo y muy poco movimiento en la calle", comentó. A primera hora, no obstante, era muy difícil conseguir taxis.
Paro de colectivos por el crimen de Marcos Daloia
Si bien se levantó el paro de taxistas, Rosario sigue sin servicio de colectivos. La medida de fuerza dispuesta por la delegación local de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) por el ataque contra Marcos Daloia, de 39 años, quien fue baleado por un joven le hizo señas para que pare y así poder subir al trolebus y, cuando paró, le disparó a quemarropa, sigue firme. El chofer de la línea K sigue internado en estado delicado en el Hospital de Emergencias Celemente Álvarez (Heca)
A poco de conocerse el ataque, delegados gremiales de los colectiveros comenzaron a organizar una reunión, y finalmente la seccional Rosario de la UTA anunció que dejaban de prestar el servicio de inmediato, en una medida de fuerza por tiempo indeterminado. El paro se sintió fuerte, especialmente en distintas zonas del centro donde trabajadores que terminaban su jornada laboral se agolpaban en las paradas de colectivo, ya que no contaban con otro medio para llegar hasta los barrios.
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El ataque a balazos contra el chofer de la línea K se produjo en Mendoza y México, minutos antes de las 19 de este jueves, y el colectivero resultó gravemente herido, con al menos un balazo en la cabeza. La postal de este viernes eran las paradas de colectivos desiertas y con unos muy pocos taxis circulando.