Los otros golpes que dio Vitette Sellanes, el cerebro del Robo del Siglo
Luis Mario Vitette Sellanes admitió haber cometido un par de hechos ya prescriptos y en los que involucró a la Secretaría de Inteligencia del Estado y los Cascos Blancos.

Miércoles 09 de Diciembre de 2015

El considerado "cerebro" de la banda que cometió el Robo del Siglo al banco Río de la localidad bonaerense de Acassuso en 2006, de donde se llevaron unos 18 millones de dólares entre efectivo y joyas tras violentar 145 cajas de seguridad y mantener como rehenes a 23 personas además de burlar a la policía escapando por un túnel, reveló que mantuvo diálogos con algunos integrantes de la Secretaría de Inteligencia del Estado (Side) a principios de los años 90, en plena gestión menemista, y contó cómo logró burlarlos de una maniobra que le pudo costar la muerte tanto a él como a su grupo.

Luis Mario Vitette Sellanes fue condenado en 2010 en un juicio abreviado en el que confesó su participación en el Robo del Siglo y otros hurtos, por lo que le dieron una pena unificada de 21 años y 6 meses de prisión. Pero al cumplir más de la mitad del castigo ya que previamente había estado detenido por delitos anteriores logró ser expulsado de la Argentina en agosto de 2013 apelando a la ley de extrañamiento. Ahora disfruta de su vida como joyero en la localidad de San José de Mayo, en su Uruguay natal. Y desde allá contó que una persona "que trabajaba en la Side" lo contactó hace más de dos décadas y le ofreció dar un golpe millonario con dinero recaudado con los títulos del Plan Bonex 89.

Causa prescripta. "Lo cuento ahora porque ya prescribió. Una vez un señor que trabajaba en la Side, durante la época de los Bonex, nos propuso en una oficina darnos protección a determinada hora del día para perpetrar un ilícito y así llevarnos los Bonex que valían unos 5 millones de dólares", contó a la agencia Noticias Argentinas.

"Pero en lugar de ir a las 19 como habíamos quedado, fuimos a las 18 y nos llevamos todo. Si nosotros íbamos a la hora que él decía, al bajar nos mataban a tiros y después iban a decir que nos abordaron mientras robábamos y uno de nosotros se había escapado con todo", dijo Vitette. Ese fue un golpe millonario que no trascendió en los medios, pero que él recuerda porque fue la única vez que tuvo contactos con la Side.

Al hablar en tercera persona de su pasado, dijo que "ese" Vitette "no se relacionaría con la actual Side, ya que se manejan con mucha impunidad desde la época de las coimas a los senadores, cuyo dinero salió de ahí y nunca pasó nada".

"En estos últimos años, sin cargar tintas contra el gobierno, la Side tuvo una gran impunidad. Antiguamente salían a buscar delatores para obtener datos de determinada gente en delitos comunes. Pero después todo fue distinto, la mayoría tiene un muerto en el placard. Se manejan a otro nivel, no hay que olvidar del presupuesto que manejan y con gastos reservados", explicó.

Cascos Blancos. Otra de las historias que lo tuvo como protagonista y que también prescribió fue durante un cambio de gobierno en Paraguay en los 90. "El Vitette de antes se vinculó a los Cascos Blancos, en la época de Carlos Menem. En ese entonces teníamos que cambiar dólares truchos por dólares reales en el Banco Central. Era un millón de dólares con sus precintos. Para entonces para cambiar esa cantidad de plata no se contaba sino que se pesaba y nosotros sabíamos que un millón de dólares pesaba 11,200 kilos. Por eso cuando lo pesaron daba el mismo peso y los precintos no estaban dañados, entonces pudimos cambiarlos sin problemas. Y ahí estaban metidos el presidente y el vice de los Cascos Blancos", contó.

Sobre la joyería "Verde esmeralda" que tiene en San José de Mayo dijo que es la única que funciona allí como taller, ya que "los demás mandan las joyas a Montevideo". Y aclaró que es el "único que compra oro y antigüedades en San José. Incluso me traen joyas de Argentina. Cuando se van al este a pasear (en referencia a la costa atlántica uruguaya), pasan por acá y me dejan trabajo", contó.

Experiencia propia. Vitette también afirmó que jamás sufrió un hecho de inseguridad en su comercio. "La seguridad del negocio la armé yo. Puse sensores en el piso, en los techos y cámaras de seguridad. El vidrio tiene alcance al peatón, atrás están las rejas y atrás los exhibidores. Los joyeros ponen la reja, después el vidrio y luego los exhibidores y de esa manera, el ladrón abre la reja, rompe el vidrio y mientras se activa la alarma se lleva las joyas".

"En mi caso, al romper el vidrio se activa la alarma y para romper la reja debe tardar un tiempo importante y no podrá lograr su fin. Pensando en mi vida anterior, yo tengo una mirada distinta y cubrí todo. Además, si me entran a robar armados, tengo botón antipánico, cámaras de seguridad que los filman. Igual, hasta a mí se me puede escapar algún detalle", precisó.

Respecto al incremento de los robos a comercios o bancos, Vitette sostuvo que "el Estado no reconoce la grave falencia que comete al descuidar la educación, la minoridad, la familia. Por eso gente sin oficio y sin profesión agarra una maceta, rompe vidrios de los bancos y roban cajeros. Eso no es ser profesional como lo era yo. Eso es necesidad, hambre o a lo mejor es querer hacer ostentación obscena y tener lo que los famosos o políticos tienen, como relojes caros", señaló.

Finalmente dijo que en las fuerzas de seguridad, "el 99 por ciento trabaja por el bronce, que es combatir la droga, el delito, y el 1 por ciento restante lo hace por el oro (delitos). Así que acá no se les ocurre venir a hacer algo así porque quedan grabados", advirtió. Por último, respecto a la relación que pueden tejer los malos policías con la delincuencia, el joyero evaluó que "siempre buscan tarados, no buscan inteligentes" y agregó que "antes de mandar a los jóvenes a robar se los ceba con droga".

Invitaciones desechadas

En su extenso relato, Luis Mario Vitette Sellanes contó que por Twitter varios allegados lo han “invitado a robar la bóveda de la presidenta argetina Cristina Kirchner”, en la cual supuestamente hay una importante fortuna escondida. Pero, contó el uruguayo, él les aclara que ya no se está dedicando a su “vieja profesión” y se dedica a su esposa, a su bebé recién nacido y a la joyería que tiene en su pueblo, por lo que muchas veces los bloquea en la red social.