Los familiares sostienen el móvil de la venganza
Una tía de los niños y la hermana de uno de los acusados reconocieron que entre ellos se conocían

Domingo 03 de Agosto de 2008

Detrás del cuádruple crimen de Campana se esconde una sórdida historia de relaciones entre vecinos, chismes y venganzas. Así parece desprenderse de las declaraciones de los familiares de Sandra Rabago, asesinada junto a su esposo e hijos, quienes afirmaron que la mujer era amiga de Angel Fernández, uno de los detenidos por el hecho. La hermana de este hombre, por su parte, ratificó ese conocimiento mutuo y agregó más leña al fuego.

"Sé que había una amistad entre ellos, que se ayudaban entre sí", dijo ayer Mirian Rabago, hermana de Sandra. Y contó que "Angel la había amenazado cuando ella atestiguó en su contra durante un juicio... aunque ella nunca nos contó nada".

Para profundizar sobre la relación que existía entre víctimas y victimarios, Rabago comentó que "Sandra iba a ser madrina del hijo menor de Angel, porque había una amistad de por medio entre ellos".

En tanto, el padrino de Agustín, el niño asesinado, manifestó en el sepelio de la pareja que "los dos matrimonios vivían en una zona de quintas. Ese tal Angel cuidaba una quinta vecina a la de Marcelo y Sandra". Pero puso en duda la teoría de la venganza como móvil: "Yo no puedo creer que una persona declare contra otra y luego le ofrezcan el padrinazgo de un hijo".

La cuñada. Por su parte, la hermana de Angel Fernández dijo que "todo esto es por culpa de mi cuñada Estela". Según la mujer, "ella le llenó la cabeza a Angel, le dijo que Sandra y Marcelo habían declarado en su contra. Y lo hizo porque Sandra, que conocía a Angel, le iba a contar a él que su mujer lo engañaba con varios hombres mientras él estaba en la cárcel".

Asimismo, la hermana del detenido sostuvo que “si Angel lo hizo que lo pague”, aunque dijo que “no lo creía capaz de llegar a esto, pero me llamó la atención ver el auto de los Mansilla en la puerta de su casa”