Viernes 10 de Octubre de 2008
En mayo pasado un operativo antidroga en Santiago del Estero iniciado en una pesquisa de santafesinos puso al desnudo el tráfico entre ambas provincias. Fue a 60 kilómetros de Quimilí, en cercanías del límite con Chaco y Santa Fe, en una acción que derivó en la detención de 10 personas, secuestro de un arma y de 520 kilos de marihuana llegados por aire desde Paraguay.
También fue un vendedor de drogas minorista de Reconquista la punta de la madeja de este operativo. Las escuchas telefónicas ordenadas por el ex juez federal Virgilio Palud primero y Carlos Skidelsky después llevaron a la policía santafesina hasta un paraje santiagueño denominado Pozo del Toba. Allí encontraron los 520 kilos de marihuana en 14 bolsas de arpillera que bajaron en una avioneta Cessna que no pudieron ubicar.
A Rosario. Entre los diez detenidos, de entre 23 y 40 años, había un ciudadano paraguayo. Eran las personas que, según la acusación, iban a buscar la carga dejada por la avioneta. Esa cantidad de marihuana tenía como destino, de acuerdo a lo indicado entonces por la ex Drogas Peligrosas, a la ciudad de Rosario.