Policiales

Lo sometieron a una golpiza y falleció por un shock cardíaco

Un hombre de unos 40 años fue asesinado en un confuso episodio ayer a la madrugada en la zona sudoeste. No descartan que haya sido un robo.

Martes 06 de Mayo de 2014

"¿Por qué me hacen esto?" gritaba con desesperación Javier Morales ayer la madrugada mientras dos hombres lo molían a golpes en el barrio Santa Teresita, en la zona sudoeste de la ciudad. La cruenta golpiza terminó de manera trágica: según la autopsia la persona atacada, cuya edad hasta ayer no había sido establecida, murió a raíz de un shock por el estrés que le provocó la paliza o de una falla cardíaca.

En este marco, al cierre de esta edición los investigadores judiciales no descartaban que el violento suceso haya sido el desenlace de un robo a raíz de que el hombre fallecido no tenía sus pertenencias.

Malas compañías. El crimen ocurrió en Sabattini al 3300 (entre Crespo e Iriondo) frente a una pequeña plaza con juegos infantiles y una improvisada canchita de fútbol. Una fuente de la Fiscalía de Homicidios Dolosos señaló que el hecho se desencadenó cerca de las 2.30 de ayer cuando Morales, un empleado de una empresa de transporte de cargas, circulaba en una camioneta Volkswagen Suran blanca por esa calle a la altura del 3400.

Al parecer, el conductor iba con dos hombres. "De acuerdo con el relato de algunos vecinos, el hombre atacado se bajó del vehículo y salió corriendo. Y detrás de él lo hicieron quienes lo acompañaban", explicó un vocero de la investigación a cargo del fiscal Miguel Moreno.

Los tres hombres recorrieron unos cien metros y al llegar a Sabattini al 3300 Morales, de unos 40 años, fue alcanzado por sus perseguidores. En ese momento, los agresores comenzaron a golpearlo con ferocidad.

"Lo mataron a golpes. Mientras le pegaban, el hombre alcanzó a levantarse y corrió unos metros, pero lo agarraron de nuevo y le siguieron pegando", explicó una mujer cincuentona que vive en el barrio. La paliza fue escalando hasta que, según el relato de la vecina, uno de los atacantes le dijo al otro: "Terminalo".

Shock. Lo concreto es que Morales terminó malherido en el pavimento y, al parecer, en escasos minutos su vida se apagó mientras que sus agresores se alejaban de la escena del crimen. Unos vecinos llamaron al 911 y, un rato después, efectivos de la comisaría 18ª y de la sección Homicidios arribaron a la escena del suceso, al igual que el fiscal Florentino Malaponte.

Lo primero que hicieron los policías fue encontrar la camioneta. Luego caminaron unos cien metros y se toparon con el cuerpo de Morales. Tenía golpes y cortes en la cara. "La autopsia determinó que murió por un shock por estrés o de una falla cardíaca", explicó el vocero de la fiscalía.

En la calle quedaron algunas manchas de sangre. Los pesquisas también hallaron huellas de sangre en la camioneta, lo que denotaría que la golpiza pudo haber empezado en el interior del vehículo.

Sin documentos. El primer obstáculo con el que tropezaron los efectivos fue la imposibilidad de identificar al hombre asesinado a raíz de que no tenía documentos, lo que se hizo en forma dactiloscópica. En el interior de la VW Suran los policías hallaron una factura de pago de una cochera y un recibo de sueldo de una empresa de transporte de la provincia de Misiones.

"Nos contactamos con esa firma, pero allí no trabajaba. Después nos enteramos que era un empleado de una empresa de transporte de cargas peligrosas", explicó el portavoz consultado.

A una cuadra de donde Morales fue atacado funcionada un búnker de drogas, pero desde la fiscalía negaron que el violento suceso pueda vincularse con el quiosco. "En principio, no se puede relacionar la muerte de este hombre con el bunker", explicó el portavoz consultado.

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