Lo sacaron a empujones de su casa y lo asesinaron a sangre fría en la vereda
Ocurrió en un humilde asentamiento de la vecina localidad de Villa Gobernador Gálvez.

Domingo 30 de Junio de 2019

Un joven de 25 años fue asesinado a sangre fría frente a su casa, en un humilde asentamiento de Villa Gobernador Gálvez, de donde tres hombres encapuchados lo sacaron de los pelos delante de su mujer y dos amigas con las que compartía la cena y lo ejecutaron de tres disparos de arma de fuego calibre 9 milímetros. Al cierre de esta edición no había pistas concretas sobre los autores del feroz ataque ni las motivaciones, aunque no se descarta un ajuste de cuentas por broncas barriales.

Eran aproximadamente las 21.30 del viernes cuando Eduardo Daniel Olivera se encontraba dentro de su casa de Las Heras y Juan Domingo Perón junto a sus dos hijos, su pareja y dos amigas de ésta. De repente patearon la puerta tres hombres armados y con la cara cubierta por capuchas.

Las encerraron

Sin dar explicaciones, los intrusos encerraron a las mujeres y a los niños en una habitación de la casa y arrastraron de los pelos a Olivera hasta la calle. La secuencia siguiente fue sonora: tres disparos secos de arma de fuego que retumbaron en la cuadra.

Cuando las mujeres lograron salir a la calle encontraron a la víctima tendida en el suelo, ensangrentada y con dos orificios de proyectiles que le ingresaron por la espalda, y un tercero en la nunca. Los efectivos policiales de la seccional 26ª llegaron al lugar pero la víctima ya no tenía signos vitales, lo cual fue corroborado por personal médico.

Bajo las órdenes del fiscal de la Unidad de Homicidios Dolosos Florentino Malaponte, las brigadas Científica y de Homicidios de la Policía de Investigaciones (PDI) relevaron los rastros y secuestraron dos vainas servidas calibre 9 milímetros, y se dejó constancia que en las inmediaciones de la escena del crimen no hay cámaras de seguridad que puedan ayudar a reconstruir el hecho.

Desde el entorno más cercano de Olivera no se pudieron obtener demasiados datos acerca de la motivación ante semejante agresión. "La mujer tiene miedo y, obviamente, no pudo aportar demasiado. La madre de la víctima tampoco pudo decir mucho , apenas contó que no sabía nada de su hijo hacía unos ocho años", explicó un auxiliar de la investigación sobre un homicidio que tiene olor a venganza.