Sábado 04 de Abril de 2009
El hecho es poco usual para las crónicas policiales locales. Un hombre de 72 años que regresaba de una cena con amigos fue interceptado por un grupo de ladrones que lo raptaron durante al menos dos horas. Lo subieron a un auto y le quitaron las llaves de su departamento de Entre Ríos al 3400. Mientras la víctima era paseada por la ciudad, dos de los maleantes fueron hasta su vivienda y le robaron pesos, dólares y euros en efectivo. Pero el llamado de un vecino al Comando Radioeléctrico frustró el atraco. Dos de los ladrones fueron detenidos cuando escruchaban el departamento y, mientras eso ocurría, en otro punto de la ciudad el resto de la banda abandonaba a la víctima sana y salva.
Todo ocurrió el jueves cuando Juan Domingo Grosetti, aprovechando el feriado nacional del 2 de abril, se fue a cenar con unos amigos a una parrilla de 27 de Febrero y Entre Ríos. Tras la velada, el hombre, jubilado con cargo gerencial de una empresa industrial, se subió a su Citroën C4 y se dirigió hacia su domicilio, un departamento del 5º piso en Entre Ríos al 3400 en el que vive solo.
Precaución inútil. Fuentes policiales indicaron que el hombre subió a su departamento y, no se sabe si por costumbre o por premonición, dejó el celular y algo de dinero. Después salió y volvió al auto para ir hasta una cochera que está a la vuelta de la propiedad, en Corrientes y Uruguay. Guardó el vehículo y caminó de regreso por calle Uruguay hacia su casa.
Voceros de la pesquisa a cargo de la seccional 15ª consignaron que cerca de las 23.30, cuando Grosetti caminaba por Uruguay entre Corrientes y Entre Ríos, un hombre le salió al cruce, lo tomó del cuello y lo tiró contra la pared. Cuando reaccionó ya estaba sentado adentro de un Renault 19 color gris.
"En todo momento al hombre le decían que dijera dónde tenía la plata, que si no iban a ir ellos al departamento y se lo iban a vaciar", confió un oficial con acceso a la denuncia. "Después lo pasearon por la ciudad y en un momento uno de los delincuentes le sacó las llaves del departamento, unos pesos y se bajó del vehículo. A la víctima la retuvieron arriba del Renault 19 una hora y media más", relató.
Mientras Grosetti estaba paseando en el auto de los delincuentes, dos ladrones llegaron hasta el edificio de Entre Ríos 3416 donde vive la víctima. Abrieron al puerta de ingreso, subieron al 5º piso y, siempre con las llaves de la víctima, ingresaron al departamento. Un vecino del edificio, cuyos datos no trascendieron, vio el movimiento que le pareció sospechoso y sin pensarlo dos veces llamó al Comando Radioeléctrico.
"Esa persona relató que había movimientos raros y que podían estar escruchándole la casa a alguien", contó un oficial. Entonces una dotación policial llegó hasta el edificio, subió hasta el quinto piso y sorprendió a los ladrones in fraganti. "Los delincuentes se llevaban una importante suma de pesos, dólares y euros en efectivo pero habían dejado de lado un revólver calibre 22 largo con 10 proyectiles", comentó.
De regreso. Mientras todo esto acontecía en su vivienda, a Juan lo dejaban abandonado en Ayacucho y Dr. Riva, el sector más conflictivo de barrio Tablada. Sin dinero, el hombre tomó un taxi y se fue hasta el bar de un amigo para pedirle algunos billetes para poder llegar hasta su casa. Ahí se anotició que lo estaban buscando porque le había robado en su departamento.
Luego retomó el taxi y se dirigió hacia la seccional 15ª para hacer la denuncia de lo que le había pasado. Al llegar a la comisaría de Sarmiento al 4300, Juan Domingo se topó con los efectivos del Comando que llegaban con los detenidos para hacer el acta preventiva. Fue en ese momento que las dos partes de la historia confluyeron.
Los detenidos fueron identificados como Raúl Guillermo Ceco, de 40 años, y Pablo Narváez, de 18. Fuentes policiales indicaron que el hombre mayor tiene numerosos antecedentes penales en contraposición del joven que no tiene ninguno