Martes 04 de Noviembre de 2008
Un muchacho de 23 años murió ayer tras ser baleado la tarde del domingo por un hombre que llegó a su casa del barrio La Cerámica y le descerrajó un balazo en el abdomen. Para los investigadores, la motivación del crimen hay que buscarla en una venganza ya que "el joven asesinado tenía prontuario abierto mientras que el agresor, que ya fue identificado, también tiene antecedentes penales", dijeron los voceros.
Una fuente policial señaló que el hecho ocurrió cerca de las 16.30 del domingo cuando la ciudad estaba paralizada por el clásico entre Newell’s y Rosario Central. A esa hora, Maximiliano Alfredo Romero, de 23 años, estaba en su casa situada en Pasaje 1 y Anchoris en compañía de un familiar. Entonces dos hombres llegaron a la propiedad y llamaron a la puerta.
Quien salió a atender fue el pariente de Romero, que fue retenido en la vereda por uno de los recién llegados mientras su cómplice ingresó a la casa y enfrentó a Maximiliano.
Sin palabras. El portavoz policial contó que el intruso actuó con celeridad. Sin que haya habido un diálogo previo, extrajo un revólver y abrió fuego contra Romero. "Disparó tres o cuatro tiros y uno de los balazos impactó en el abdomen de la víctima", explicó un oficial de la comisaría 30ª, que investiga el suceso.
El muchacho se desplomó malherido al suelo mientras el agresor y su cómplice escaparon corriendo. Desesperado, el familiar de Romero clamó por ayuda y enseguida un hombre que vive en el barrio se acercó a la casa. "Le pegaron un balazo, ayudáme a llevarlo al hospital", fue la súplica del familiar del joven herido. Entonces, lo subieron a un auto y fueron hasta el hospital Alberdi, aunque a raíz de la gravedad de la lesión, Romero debió ser trasladado primero al Heca, donde lo operaron, y luego al Centenario, donde murió cerca de las 7 de ayer.
Una fuente de la Brigada de Homicidios indicó que Romero y el agresor estaban enfrentados por "viejas rencillas y ya se habían peleado fiero la semana pasada", pero no precisó los motivos del distanciamiento. Asimismo, señaló que el muchacho asesinado tenía prontuario abierto por delitos contra la propìedad. En tanto, el autor material del crimen y su cómplice "fueron identificados", pero no habían sido localizados. "Los sospechosos viven en el barrio y tienen antecedentes penales", comentó el portavoz.