Policiales

Lo mataron de dos tiros al resistir el asalto a la maderera que atendía

Homicidio en Hostal del Sol. Fue ayer a la mañana. La víctima tenía 58 años y trabajaba en el lugar desde hacía seis meses. Hay tres personas detenidas por el crimen.  

Viernes 07 de Agosto de 2015

Seis meses atrás Rubén Ramón Martín, de 58 años, comenzó a trabajar en la maderera de Jorge Newbery 8174, en el barrio Hostal del Sol y a pocas cuadras de su casa. Allí estaba ayer, pasadas las 9 de la mañana, cuando dos jóvenes en moto llegaron al negocio. Uno de ellos bajó con su cabeza cubierta con un casco e ingresó al local para cometer un robo. Martín sacó al muchacho a los empujones y logró retenerlo sobre el capó de su Fiat Duna, estacionado en la vereda. En medio de ese forcejeo el maleante utilizó el arma que empuñaba y el empleado recibió al menos dos fatales impactos de bala calibre 22, en el abdomen y el tórax.

Mientras la víctima agonizaba en la vereda, los maleantes subieron a la moto e intentaron escapar hacia el barrio 7 de Septiembre. Pero un vecino los persiguió en su auto y a unos 70 metros de la escena del crimen, en González del Solar y Jorge Newbery, los chocó y los hizo rodar. Entonces los vecinos retuvieron a uno de los delincuentes: un nene de 13 años. "Al pibe lo salvaron otros vecinos porque lo querían linchar", relató un residente.

Su cómplice corrió cubriéndose con balazos y, según la versión oficial, fue detenido al oeste de Wilde y Jorge Newbery. Tiene 22 años y los vecinos lo identificaron como "Nico", un pesado de villa La Bombacha. Además, la policía informó sobre un tercer detenido, de 31 años.

A Rubén Ramón Martín lo trasladaron en un auto hasta el hospital Eva Perón de Granadero Baigorria, donde murió a poco de ingresar.

Indignación. "Mi tío era un hombre honesto y trabajador que se quiso defender de un robo y lo mataron. Esto no fue un ajuste de cuentas. El se quiso defender y lo mataron". Con las pulsaciones a mil y la indignación en la mirada, Paola, una de las sobrinas de la víctima, contó a viva voz su versión de lo ocurrido. Cerca de ella el fiscal Florentino Malaponte guiaba a los peritos. Martín tenía un hijo de 25 años y vivía a ocho cuadras de la maderera.

Según sus allegados, Martín se había retirado hace 13 años del Banco de Santa Fe, donde trabajó como chofer de clearing bancario. Luego fue pintor de obra y hace seis meses comenzó a trabajar en Maderas Marullo. "José, el dueño de la maderera, no tenía tiempo de atender el local y casi lo tenía cerrado. El hombre trabaja en su carpintería y no tenía tiempo de atender este local. Entonces Rubén le dijo: «Yo te la atiendo, la levantamos y después hablamos de sueldo». Y así comenzó a trabajarla hace medio año", contó uno de los allegados a la víctima.

La maderera está ubicada frente al campo de deportes del colegio Stella Maris de Fisherton. Una zona del barrio Hostal del Sol en la que los vecinos aseguran que todos los negocios fueron robados. "Ya no podemos vivir así. Desde que está la villa La Bombacha los robos son a cada rato", comentó una doña del lugar. A metros de la maderera hay dos cámaras de videovigilancia y a unos 200 metros, en Schweitzer y Wilde, un destacamento de la Policía Acción Táctica (PAT).

En moto. Según relataron al menos dos testigos, pasadas las 9.10 una moto Guerrero Trip 100 azul con dos ocupantes se estacionó frente a la maderera. El que manejaba era un pibe de 13 años. Su acompañante, que llevaba casco, bajó e ingresó al local. Martín, que hasta ese momento estaba en la puerta, caminó presurosamente hacia adentro del local.

"La moto pasó unos metros de la carpintería y se estacionó. El que llevaba el casco se bajó y se metió. Rubén lo empezó a sacar a los empujones. Lo que yo vi fue dos hombres que forcejeaban como tomados de los hombros. Rubén alcanzó a retenerlo sobre el capó de su Fiat Duna blanco y ahí el pibe empezó a disparar. Tenía el arma encintada a la mano. Se escucharon como media docena de disparos", relató una mujer que esperaba un colectivo de la línea 115.

Martín recibió impactos en el abdomen y en el pecho y se desvaneció, sentado en la vereda. Los maleantes subieron a la moto y enfilaron hacia el barrio 7 de Septiembre. En el lugar quedaron varias vainas calibre 22.

La caída. Un vecino persiguió a los ladrones en su Peugeot 406 y en el cruce de Jorge Newbery y García del Solar los atropelló. El pibe de 13 años fue retenido por varios vecinos que se aproximaron con la furia a flor de piel. Incluso uno de ellos arrojó la moto al zanjón que va junto a la calle.

Su cómplice, reconocido por los vecinos como Nico, corrió hacia el campo de deportes del colegio Stella Maris cubriéndose con tiros. "El tipo saltó las montañas de tierra que hay ahí —relató una doña señalando montículos en un descampado— y cruzó el Stella Maris". Lo atraparon en otro campo, al oeste de Wilde, pero ya no tenía el arma. Al igual que el pibe de 13 años reside en la villa La Bombacha.

"Nosotros nos vinimos para acá porque escuchamos en el noticiero que se hablaba de un ajuste de cuentas y no es nada de eso. Mi tío era un hombre trabajador y honesto. El fiscal nos atendió y nos dijo que su hipótesis es una tentativa de robo. Y que el que le disparó fue el de 22 años. Dentro del local encontraron una madera manchada con sangre, que parece que la usó mi tío para defenderse. Habrá que ver si la sangre es de mi tío o del ladrón", relató con indignación Paola, sobrina de Martín. Al cierre de esta edición el arma homicida no había sido hallada.

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