Policiales

Lo mataron de dos balazos cuando caminaba junto a su compañera

Cristián Daniel Sánchez fue atacado en Balcarce al 6000 la noche del miércoles. Lo vinculan a un búnker cerrado en la zona.

Viernes 02 de Mayo de 2014

Las vidas de las personas suelen ser valoradas de acuerdo al cristal con el que se las mire y según quién las mire. Pero ante la muerte eso no importa. Cristián Daniel Sánchez tenía 40 años y en los barrios Las Delicias y 17 de Agosto se lo conocía como "San". El miércoles a la noche lo mataron de dos balazos calibre 380 en inmediaciones de Balcarce al 6000, muy cerca de un búnker de venta de drogas que fue cerrado hace un par de semanas. Los vecinos de ese quiosco dijeron que el hombre era uno de los tres soldaditos o vendedores que desde la clausura del local venden en la esquina. Y que hace dos semanas había sido apresado por los efectivos de Gendarmería Nacional que patrullan la zona desde el 9 de abril. Su compañera, que está embarazada de cuatro meses y caminaba junto a él al momento de ser atacados, dijo que Sánchez era adicto a las drogas pero que nada tenía que ver con el búnker.

Los vecinos de Balcarce al 6000 siempre que pudieron contaron lo que significaba vivir en las inmediaciones de un búnker de venta de drogas como el ubicado en esa cuadra. Lo hicieron el 27 de agosto pasado cuando los medios llegaron corriendo detrás de la noticia de que un pibe de 15 años, llamado Juan Pablo, había sido liberado en un operativo antinarcóticos realizado por la Brigada Operativa Departamental de Rosario. ¿Liberado? Sí, el pibe llevaba 20 horas encerrado en el quiosco vendiendo drogas. Junto al menor, ese día cayeron tres mayores de edad y se incautó una cantidad de droga insignificante.

En aquella oportunidad los vecinos hablaron también de connivencia policial y acusaron públicamente que el búnker tenía "cobertura" de efectivos policiales. "¿Pregunten quién maneja el búnker?", dijo en tono enigmático uno de los vecinos ese día apuntando hacia efectivos de la comisaría 21ª. Acusación que quedó plasmada en los medios pero que no se judicializó.

Hace 15 días aproximadamente las doñas del barrio tuvieron otra nueva oportunidad de expresarse cuando efectivos de la Gendarmería Nacional llegaron al quiosco y lo cerraron. Fue en el marco del desembarco de tropas de fuerzas nacionales en distintos barrios de la ciudad a fin de "recuperar territorios y pacificar las zonas más violentas atravesadas por la narcocriminalidad". Pasará mucho tiempo hasta que se borre de las retinas la imagen del secretario de Seguridad nacional, Sergio Berni, comandando ese desembarco la tarde del miércoles 9 de abril. Y en ese contexto cayó preso en el búnker Cristián Sánchez, quien a las pocas horas recuperó la libertad pero siguió a disposición de la Justicia Federal. Por entonces, en las anotaciones judiciales del hombre ahora asesinado sólo había una desobediencia a un mandato a judicial.

Cambio de hábito. Mientras la niebla con la que amaneció el Día del Trabajador daba a las inmediaciones de Balcarce y Piedras un toque sombrío, los vecinos comentaron sobre un cambio de hábito en la venta de drogas en esa zona del barrio Las Delicias. Desde que Gendarmería cerró el búnker, al menos tres soldaditos que antes brindaban seguridad al perímetro del lugar ahora vendían en las calles o esquinas de la zona, como puede observarse en series estadounidenses de renombre como "The Wire", "The Corner" o "The Shield", por citar algunas.

"Antes, para comprar ibas al búnker. Pero desde que llegaron los gendarmes y cerraron el quiosco, los soldaditos andan por la calle con algo de droga encima. Como los clientes los conocen, los identifican, los paran y les compran. Así de fácil. En la calle y a la vista de todos los que quieran verlo", explicó un vecino que identificó a Sánchez como uno de los soldados vendedores.

Historia de familia. "San" Sánchez era padre de tres niños y otro más en camino. Tenía su domicilio fijado en Khantuta al 1700, en el barrio 17 de Agosto, a pocos metros de viviendas significativas atribuídas a la familia Cantero, acusada judicial y públicamente como integrante de la banda de Los Monos.

El hombre era hijo de un armero de 63 años que fue detenido por efectivos de la Brigada de Investigaciones de la policía rosarina el 1º de noviembre pasado y quedó a disposición de la jueza Raquel Cosgaya, entonces en Instrucción, en el marco de la investigación del ataque a balazos contra la casa del gobernador Antonio Bonfatti perpetrado el 11 de octubre último. El operativo se dio en llamar "Papá Pitufo" y fueron incautadas 28 armas cortas y largas.

El miércoles por la noche, poco después de las 19.30, Sánchez y su concubina caminaban por Balcarce al 6000 debajo de una tenue llovizna. Entonces fueron atacados a balazos desde una camioneta negra. Los vecinos dijeron haber escuchado sólo dos detonaciones de un arma de fuego. Los balazos impactaron en el tórax y el abdomen de Sánchez, quien se derrumbó en brazos de su compañera embarazada.

Poco después un vecino lo cargó en su auto y lo trasladó al hospital Roque Sáenz Peña. Y a las 20 del miércoles se constató su muerte. "Yo lo acompañaba a todos lados y él nada tenía que ver con el búnker de drogas, como dicen los vecinos", dijo la mujer, sentada en el umbral de la puerta de su casa, con la mirada fija en la nada. El caso Sánchez es investigado por el fiscal Florentino Malaponte, de la Unidad Especializada en Homicidios, la comisaría 21ª y la sección Homicidios de la policía local.

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