Policiales

Lo ejecutaron de ocho tiros después de tener una pelea con un adolescente

La víctima, de 23 años, tenía dos pequeños hijos y junto a su madre y su familia atendía un comedor comunitario. Buscan a un sospechoso

Sábado 02 de Febrero de 2019

"Tuvieron una pelea. El pibe se fue amenazando con que lo iba a matar y al otro día vino y lo mató como si nada". Sollozando, Cecilia, contó ayer a la mañana a quien quisiera escucharla cómo asesinaron al padre de sus dos hijos. Ocurrió a las 2 de la mañana cuando Fernando Damián Sánchez, de 23 años, recibió un par de balazos mientras estaba en Valparaíso al 2900, en la llamada villa La Boca. Por el hecho está bajo sospecha un pibe apodado "Brandito" que hasta anoche no había sido localizado. ¿El motivo? Según la familia una discusión previa que incluyó un par de cachetazos. De acuerdo a los pesquisas no se descartan otras hipótesis.

Según refieren algunos testigos, la noche anterior a su muerte Fernando había discutido con "Brandito", que es hermano de uno de sus amigos. El chico ronda la mayoría de edad y vive en el barrio San Francisquito. Parecía que la discusión había quedado en el olvido, pero la madrugada de ayer el pibe volvió a Valparaíso al 2900 con el orgullo herido por la pelea y se puso a buscar a Sánchez. Cuando lo encontró, lo asesinó frente a varios testigos. "Lo mató como a una rata, le disparó ocho veces y lo remató con un balazo en la cabeza", explicó un primo de la víctima.

Dolor de pobres

Un manchón de sangre sobre el pavimento de Valparaíso, entre Amenábar y Rueda, marca el lugar exacto donde Fernando Sánchez fue ejecutado. A unos 50 metros de la escena del crimen, toda su familia esperaba ayer a la mañana a la sombra de un sauce llorón, que desde el Instituto Médico Legal liberaran el cuerpo para poder velarlo. En el lugar se veía y escuchaba el dolor de gente pobre. Uno de los primos de la víctima operó como muro de contención ante los curiosos y la prensa. "La verdad es que no podemos entender. Este pibe ("Brandito") es complicado. Suele andar drogado y es muy violento, pero jamás pensamos que por una pelea iba a terminar reaccionando así. Que iba a venir armado a matar a Fernando", explicó el muchacho.

"Lo que queremos nosotros es que lo agarren a este pibe. Sabemos que la policía lo fue a buscar a su casa y que ya no estaba. Tampoco los pibes que vivían con él. Sólo encontraron unas plantas de marihuana. Pero el ya se había volado", contó el primo de la víctima fatal.

Por otro lado, algunos vecinos de la zona donde vivía Sánchez se corrieron del relato de la familia y enmarcaron el asesinato en una supuesta disputa territorial por la venta de drogas.

De buena madera

Fernando Sánchez y su familia son muy conocidos en villa La Boca, la barriada de zona sudoeste que está al este del bulevar Avellaneda, rodeada por Villa Banana, el barrio Avellaneda Oeste y San Francisquito. Un territorio en el que aún perduran calles de tierra, zanjas pestilentes y pobreza extrema. Un trozo de tierra que se ganó varios espacios en las crónicas policiales de los últimos años a partir de las tropelías de "La banda de Pandu".

Los Sánchez tienen un comedor popular bautizado con el nombre del barrio en Valparaíso al 3000. "El papá de Fernando murió hace dos años y él se quedó ayudando a su mamá en el comedor", describió el primo de la víctima. A dos cuadras de ahí vivían Fernando con Cecilia, su pareja, y sus dos hijos de 3 y 5 años. "No sé que van a hacer mis hijos ahora. Por una discusión se quedaron sin padre, se quedaron sin nada", contó entre sollozos Cecilia, para quien no hay consuelo.

Una pelea

Según el diálogo con los familiares de la víctima, Fernando solía juntarse con amigos del barrio frente a un lavadero de autos ubicado a mitad de cuadra sobre Valparaíso al 2900, a unos 100 metros del centro comunitario Victoria Walsh. Uno de esos amigos era Milton, hermano de "Brandito". Ese lazo hizo que el menor de los hermanos comenzara a ganar el derecho de asistencia a las reuniones. El miércoles a la noche, "«Brandito» llegó empastillado (drogado con ansiolíticos y tranquilizantes) mal y empezó a hacerse el «carteludo» (que tiene cartel de violento) y a dar órdenes. «Ustedes tienen que hacer ésto o aquello». Y Fernando lo enfrentó. Le dijo que se fuera. No sé si se pelearon a las piñas o hubo un par de cachetazos. La cosa es que «Brandito» se fue amenazando con que lo iba a matar", recordó el primo de Sánchez.

Un día más tarde, el jueves a la noche, Fernando y la mayoría de sus parientes se juntaron para jugar un partido de fútbol y comer un asado a tres cuadras del comedor comunitario que atienden. Sobre la medianoche, Fernando volvió solo para su casa. Sacó su moto, que hace pocos días había comprado, y salió a dar una vuelta. Al pasar por la esquina donde se juntaba con sus amigos vio a un par de muchachas conocidas y se detuvo. A los pocos minutos al lugar llegó "Brandito" con otro joven.

Si bien la versión oficial, emitida por el área de prensa de la Fiscalía Regional, indicó que los agresores llegaron en un auto (algunos vecinos hablan de un Renault Clío), los familiares de la víctima contaron que el matador y su secuaz andaban a pie.

"Fernando estaba en la moto. Este pibe llegó y empezaron a discutir. Discutieron un rato largo hasta que el chico sacó una pistola y le disparó ocho o nueve veces. Primero lo hirió en una pierna y cuando cayó al pavimento le siguió tirando. Lo remató con un balazo en la cabeza. A lo mejor, si no le hubiera pegado el tiro en la cabeza zafaba, pero tenía heridas en todo el cuerpo. Dicen los vecinos que «Brandito» y el pibe que lo acompaña se fueron corriendo hacia San Francisquito", recordó el primo del muchacho asesinado.

"No sé por qué. No lo sé. Mi marido nunca pensó que ésto iba a terminar así. Tuvo una discusión con este pibe la noche del miércoles porque llegó empastillado y empezó a dar órdenes. A decir que todos tenían que hacer lo que dijera. Y mi marido le dijo que se vaya. Le pegó una par de piñas y lo echó. Y el pibe se fue amenazando con matarlo. Y al otro día vino y lo mató. No le dio oportunidad a nada", explicó Cecilia.

Esfuerzo inutil

Las detonaciones rompieron con la frágil calma del barrio. "Los vecinos cargaron a Fernando en la moto de él y lo llevaron al Hospital Carrasco (unas 25 cuadras). La moto llegó bañada en sangre. De ahí lo trasladaron al Hospital de Emergencias, pero llegó muerto", explicó el primo de Sánchez. Por entonces, varios vecinos habían llamado al 911 alertando sobre lo sucedido. "Hubo testigos, pero están atemorizados. Queremos que se presenten ante el fiscal para que cuenten qué fue lo que pasó", agregó el primo de Fernando.

En la escena del crimen un vecino levantó y entregó a la policía tres vainas servidas calibre 3.80 (9 milímetros corto). Pocos minutos más tarde, con los datos recabados en el lugar, los pesquisas se dirigieron hacia Virasoro y Constitución, en el barrio San Francisquito, en la búsqueda de los asesinos. Llegaron a un domicilio donde la dueña de casa les permitió el acceso, pero los sospechosos del crimen no estaban allí. Los uniformados se llevaron de ese lugar varias plantas de marihuana.

La investigación quedó en manos del fiscal de la Unidad de Homicidios Florentino Malaponte, quien comisionó al Gabinete Criminalístico de la Policía de Investigaciones (PDI) para que en el territorio tomaran testimonios y relevaran cámaras de videovigilancia públicas o privadas. A simple vista en el lugar no hay cámaras públicas.

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