Viernes 11 de Junio de 2010
Paraná.— Matías Bressán, de 20 años, fue declarado culpable de asesinar a su padre, a la esposa de éste y al pequeño hijo de ambos en noviembre de 2007 en el paraje Estación Yeruá, cerca de Concordia, aunque la Justicia le aplicará la pena cuando adquiera la mayoría de edad. La responsabilidad del joven por el delito de homicidio calificado reiterado, agravado por la alevosía y el vínculo en el caso de su padre y su hermanastro, fue determinada por el juez de Familia 1, Raúl Tomaselli.
El magistrado se abstuvo de aplicarle una pena ya que resolvió esperar a que el condenado sea mayor y concluya su proceso de rehabilitación tutelada al que es sometido desde que fue detenido y acusado del hecho. Al respecto, la fiscal María José Fonseca había solicitado que se respete la calificación original del delito, lo que fue aceptado por el juez, y que se le imponga a Matías una pena de 15 años de prisión, la máxima prevista por la ley entrerriana para autores menores. En tanto, el defensor Diego Lascurain planteó la duda sobre la autoría del hecho y subsidiariamente pidió su inimputabilidad.
El crimen. El 18 de noviembre de 2007 Matías, que tenía 17 años, llegó a la vivienda ribereña de Colonia Yeruá en la que vivía su papá, el secretario del juzgado de Instrucción 2 de Concordia, Miguel Bressán. Allí estaba el hombre junto a su esposa, la delegada judicial María Celia Taleb, y Facundo, el pequeño hijo de 2 años de ambos. Tras una breve discusión y con una pistola calibre 3.80 y un revólver calibre 22, el muchacho acribilló a balazos a los tres.
Poco después Matías cayó preso y entonces contó que detrás de los homicidios había una oscura trama en la que dos familias vivían unidas por un hombre pero en opuestas condiciones económicas.
"Sólo quería matar a la gorda (por Taleb)", confesó el pibe al ser indagado. Y empezó a desnudar una vida de discriminación y padecimientos económicos por parte de él, su mamá y tres hermanos.
El adolescente relató que su padre le pasaba a su mamá, con quien mantenía una relación paralela al matrimonio de 16 años que llevaba con Taleb, sólo 700 pesos por mes. Y que eso les impedía a ellos vivir dignamente. Asimismo, Matías contó que su familia era discriminada por parte de Bressán, quien cada vez que iba a su casa —lo que hacía a diario— no le prestaba atención a sus hermanitos de 6, 12 y 15 años "porque para él no existían".
También recordó que su padre, cada vez que Taleb se iba de viaje, llevaba a su familia a la casa del campo donde ocurrió el triple crimen y que cuando la mujer se enteraba "había grandes discusiones entre ellos".