Policiales

Lo condenaron a 15 años de cárcel por un homicidio

Cristian César "Crispi" Albornoz fue condenado a pasar los próximos 15 años de su vida tras las rejas al ser declarado autor del homicidio de Sergio Maximiliano "Checho" Alcaraz.

Jueves 25 de Abril de 2019

Cristian César "Crispi" Albornoz fue condenado a pasar los próximos 15 años de su vida tras las rejas al ser declarado autor del homicidio de Sergio Maximiliano "Checho" Alcaraz, episodio ocurrido la madrugada del 23 de febrero de 2014 en el siempre conflictivo barrio Tablada y en el marco de una disputa entre bandas. La sentencia fue dictada ayer por el tribunal que integraron los jueces Ramon Lanzón, Facundo Becerra y María Trinidad Chiabrera.

   El fiscal Florentino Malaponte, de la Unidad de Homicidios Dolosos, había solicitado 17 años de cárcel para el acusado del crimen perpetrado a las 4.20 del 23 de febrero de 2014 en bulevar Seguí y Colón cuando Alcaraz, quien conducía su moto y era acompañado por su novia, fue increpado por Albornoz a la vez que éste "le hacía ademanes para que descendiera" del vehículo. Entonces, ambos "comenzaron una discusión por un problema de vieja data entre ambos" hasta que el ahora condenado le aplicó al menos ocho puñaladas a la víctima en el tórax provocándole la muerte en forma instantánea.

Historia oscura

Alcaraz tenía su historia en barrio Tablada, según surge de las crónicas policiales y de los propios testimonios recogidos en el juicio oral y público que concluyó ayer y se había iniciado el miércoles de la semana pasada. "Checho", como lo conocían, era junto a sus hermanos integrante de la denominada "Banda del tanque", una gavilla que a fines de la primera década de este siglo comenzó un enfrentamiento territorial con la llamada "Banda del puente" del bajo Ayolas, liderada por los hermanos Benavente.

   La disputa tuvo su pico en 2012 y llegó a generar media docena de crímenes con víctimas de ambos bandos. Dos hermanos de Alcaraz habían sido asesinados a balazos en el marco de esa disputa: Joel, en noviembre de 2009; y Daniel, en mayo de 2012.

   Si bien "Checho" tenía antecedentes por dos robos calificados, cuatro abusos de arma y una resistencia calificada a la autoridad, nunca llegó a ser procesado en el viejo sistema penal por ninguna de ellas, además de haber recibido la falta de mérito en las causas por homicidio en las que también había sido mencionado.

   Sin embargo, y si bien ese violento telón de fondo se tuvo en cuenta al momento del asesinato de "Checho", su crimen no fue vinculado a esa mortal saga de enfrentamientos que para 2014 ya parecía extinguida sino en el marco de una disputa personal con "Crispi", el ahora condenado.

   Según los primeros testigos, cuando Alcaraz llegaba a la puerta de un quiosco se cruzó con "Crispi", quien le gritó: "A ver, decime lo que me dijiste ayer antes de ir a la cancha". Mientras Albornoz encaraba a quien sería su víctima, un hombre conocido como "Negro Víctor" le alcanzó al homicida una cuchilla de hoja ancha que éste agarró para apuñalar a "Checho", quien alcanzó a correr hacia bulevar Seguí perseguido por su agresor, aunque no llegó muy lejos y cayó tendido sobre el asfalto.

   Como la ambulancia se demoró en llegar, Alcaraz fue llevado en un auto al Hospital Roque Sáenz Peña donde no le pudieron salvar la vida por las ocho profundas heridas de arma blanca que le había aplicado el asesino en la espalda, tórax, hombro, mano izquierda y mentón.

   "Crispi" Albornoz se escapó no sólo de la policía sino también de los allegados al hombre que había matado. Fue buscado durante más de tres años hasta que la Policía de Investigaciones (PDI) lo detuvo en la zona oeste de la ciudad el 27 de julio de 2017. Ayer, la historia terminó con una condena a 15 años de cárcel.


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