Lo balearon y luego lo dejaron en la guardia del Hospital Sáenz Peña
"Lo tiraron a la vieja usanza". Un funcionario policial describió con esas palabras la forma en que José Fabián Contreras, un ex convicto de Coronda, fue depositado ayer a la tarde en la guardia del hospital Roque Sáenz Peña con un balazo en el medio del pecho que segundos después le ocasionó la muerte.

Miércoles 26 de Noviembre de 2008

"Lo tiraron a la vieja usanza". Un funcionario policial describió con esas palabras la forma en que José Fabián Contreras, un ex convicto de Coronda, fue depositado ayer a la tarde en la guardia del hospital Roque Sáenz Peña con un balazo en el medio del pecho que segundos después le ocasionó la muerte. El hombre había sido traslado en un auto particular cuyos ocupantes, una vez que se desprendieron del herido, huyeron.

El homicidio se produjo poco antes de las 14, en la entrada de un pasillo de la villa ubicada en Ayacucho y Centeno. Una llamada telefónica a la central del Comando Radioeléctrico denunció que en ese lugar y a esa hora se escucharon varios disparos de arma de fuego y que un hombre había quedado herido.

Escena modificada. Cuando los primeros agentes llegaron al lugar no encontraron ningún herido. Según fuentes policiales, una joven que se identificó como familiar de Contreras contó que al llegar a su casa, que está ubicada a pocos metros de calle Ayacucho, se encontró con el hombre tirado en el piso y que unos vecinos lo cargaron en un automóvil particular y lo llevaron hasta un hospital. La policía reportó poco después el ingreso al Roque Sáenz Peña de un hombre, posteriormente identificado como Contreras, con un balazo en el pecho.

El herido llegó en tan mal estado que los médicos no pudieron salvarle la vida. Fuentes policiales indicaron que el hombre baleado fue abandonado en la puerta de la guardia de ese nosocomio. Cuando los efectivos inspeccionaron en lugar donde ocurrió el hecho constataron que la escena del crimen había sido limpiada. "Baldearon todo, por poco no bañaron el cuerpo", sostuvo un vocero del caso.

Poco después, desde la Unidad Regional II se reportó la detención de un chico de 17 años en la zona de Biedma y España. Según las fuentes, el menor tenía en su poder una pistola calibre 22 marca Bersa. Por la tarde, efectivos de la seccional 16ª y de la Inspección de Zona 3ª realizaron tres allanamientos ordenados por el juez de Instrucción Jorge Juárez en base al testimonio del pibe, que habría actuado como cómplice de otro menor.