Martes 19 de Agosto de 2008
Buenos Aires.— Un hombre de 44 años fue asesinado de tres balazos delante de su esposa y sus dos hijos cuando se dirigía a un club tradicionalista de Quilmes a presenciar un desfile de caballos en el marco de un nuevo aniversario de la fundación de ese partido bonaerense. Los homicidas no le robaron ningún elemento de valor a la víctima, a la que aparentemente conocían, y escaparon inmediatamente.
Los investigadores apuntan a que pudo tratarse de un crimen por venganza o un ajuste de cuentas, por lo que procuran determinar si el hombre asesinado tenía deudas o enemigos.
Ocurrió la tarde del domingo a metros del club "El Fortín Quilmes", ubicado en proximidades de la ribera de ese partido bonaerense, donde se realizaba un desfile de caballos por el 342º aniversario de la ciudad.
Según las fuentes, allí se encontraban reunidas las autoridades del municipio y una gran cantidad de socios y vecinos que participaban del evento. Alrededor de las 16.30, Osvaldo Gñoza llegaba al club junto a su esposa y sus dos hijos cuando, antes de ingresar al predio, se le acercaron al menos dos hombres a pie.
"Uno de los hombre se detuvo delante de Gñoza y comenzó a increparlo, por lo que se generó una entredicho", explicó una fuente. Y sostuvo que las sospechas apuntan a que ambas personas se conocían. En medio de la discusión se acercó otro de los hombres que extrajo un arma de fuego de entre sus ropas y le efectuó varios disparos a Gñoza delante de la esposa y los dos hijos de la víctima.
Tras el ataque, los agresores escaparon del lugar sin robar nada, en tanto que Gñoza quedó tendido en el suelo herido de tres balazos, uno en cada pierna y el tercero en la espalda.
Ante esa situación, la esposa de la víctima pidió auxilio a los gritos hasta que llegó una ambulancia que lo trasladó hasta un hospital donde finalmente murió. "El hecho de que lo hayan insultado y que no le hayan robado nada nos hace presumir que se trató de algo relacionado a un ajuste de cuentas o una venganza", señaló el pesquisa.
"Los asesinos se encontraron con la víctima en el lugar del hecho o fueron directamente a matarla", agregó la fuente y dijo que Gñoza residía en Florencio Varela donde se desempeñaba como fletero, aunque también trabajaba con caballos por lo que era habitual que concurriera a eventos como al que se dirigía cuando fue asesinado.
Un trágico final de fiesta. Juan Montiel, de 18 años, fue asesinado a puñaladas cuando festejaba su cumpleaños en José C. Paz. La fiesta se interrumpió cuando Juan Carrizo salió a defender a su sobrino de un piedrazo que recibió supuestamente de quienes participaban de la reunión. Tras la pelea fatal allegados a Montiel quemaron la casa del agresor.