Lo asesinan de tres balazos adentro de su vehículo y se escapan caminando
Tiene unos 50 años y se presume que le dispararon desde el asiento trasero. En principio se descarta la hipótesis de un asalto

Viernes 03 de Diciembre de 2021

Un hombre de unos 50 años fue asesinado este viernes por la tarde en el interior del auto que conducía por la zona sur de la ciudad, en cercanías del puente Molino Blanco. Según la información preliminar la víctima fue baleada por una persona que iba en el mismo vehículo y le habría disparado por la espalda desde el asiento trasero, en virtud de que tres de las cuatro vainas servidas que se levantaron en la escena del crimen estaban adentro del rodado. Se presume que el tirador no estaba solo sino acompañado por al menos otra persona que iba en el asiento del acompañante ya que esa puerta estaba abierta —se presume que el o los homicidas escaparon caminando— cuando llegaron los policías a inspeccionar. En ese marco, lo único que se descartaba era la hipótesis de un robo luego de hallarse en el auto la billetera con 10 mil pesos y el celular de la víctima.

El hecho es investigado por el fiscal de Homicidios Gastón Avila, que al cierre de esta edición intentaba recabar información tanto de este hecho como de otro ocurrido casi simultáneamente en el otro extremo de la ciudad, en el barrio Santa Lucía, donde una mujer de 42 años fue asesinada de un balazo en la cabeza mientras limpiaba una casa donde al parecer planeaba mudarse en los próximos días (ver aparte).

Minutos antes de las 18 de este viernes, al menos cuatro disparos sonaron en el cruce de Salvá con la calle 529, en el barrio Molino Blanco y a unos 300 metros del arroyo Saladillo. En un vecindario donde los residentes aseguraban no haber visto nada, sino sólo escuchado los tiros. Disipado el eco de los estruendos, los que se asomaron encontraron un Chevrolet Meriva gris estacionado con el motor en marcha y su conductor sin vida.

La víctima tenía unos 50 años y si bien al cierre de esta edición no se había dado a conocer su identidad se indicó que vivía en Rosario, no muy lejos de donde lo asesinaron. Había recibido al parecer tres balazos —al menos uno en la cabeza— disparados desde el asiento trasero del vehículo. En la escena, confirmaría luego el fiscal Avila, se levantaron cuatro vainas servidas calibre 9 milímetros, tres en el interior del Meriva y una afuera.

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Con la premisa de que los homicidas estaban a bordo del auto, el gabinete de peritos trabajaba con mucho cuidado en el vehículo con la intención de hallar algún rastro que permitiera identificarlos. A simple vista la escena del crimen indicaba que quien el homicida disparó desde el asiento trasero. Y la puerta delantera derecha abierta hacía inferir que el asesino pudo haber estado acompañado por alguien que habría estado sentado en el asiento del acompañante. En principio, según se indicaba, el o los asesinos dejaron el vehículo abandonado con el muerto en su interior y se fueron caminando.

También se infiere que la víctima podría conocer a sus homicidas, teniendo en cuenta que el vehículo al parecer estaba circulando y no fue emboscado en el lugar. Al cierre de la edición no se podía saber si el conductor del vehículo trabajaba como remisero. “Si era un remís, no era legal porque no tenía identificación en ese sentido”, dijo el fiscal.

En ese contexto Avila sostuvo que los vecinos estaban reticentes a brindar sus testimonios y afirmaban no haber visto nada, a pesar de que el hecho ocurrió a plena luz del día y en una zona con cierta actividad comercial.

Así, al cierre de esta edición se contaban 219 homicidios en lo que va del año en el departamento Rosario.