Viernes 09 de Septiembre de 2022
Luciano Angel G. fue imputado este viernes por el homicidio agravado por el uso de un arma de fuego en calidad de coautor que tuvo como víctima a Facundo Valdez, un joven de 25 años que había sido baleado el sábado pasado en el barrio Nuevo Alberdi y que falleció el miércoles en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca) como consecuencia de las graves heridas recibidas.
De acuerdo a la acusación llevada adelante por el fiscal Gastón Ávila, de la Unidad de Homicidios Dolosos, el pasado 4 de septiembre a las 4.50 de la mañana en calle Súarez al 2700, en la zona noroeste de la ciudad la víctima se encontraba al mando de una moto llevando a un allegado a su casa cuando empezaron a ser seguidos por otro rodado que era conducido por el imputado en compañía de un joven aún no identificado.
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La persecución se prolongó por calle Suárez, Matheu y Álvarez hasta llegar a Somoza y volver a retomar Suárez tras dar una vuelta manzana. Cuando estaban por llegar al cruce con Bouchard, la moto que seguía a las víctimas pareció perderse de vista. Sin embargo, cuando Valdez entraba a su vivienda, ese rodado reapareció en escena y quien viajaba como acompañante extrajo un arma de puño y efectuó al menos siete disparos que alcanzaron al muchacho en distintas partes del cuerpo desplomándolo al piso.
Malherido, Facundo Valdez fue trasladado al Hospital Alberdi y luego al Heca donde falleció el miércoles debido a las graves lesiones internas sufridas, principalment en la zona abdominal.
A partir de tareas de inteligencia y datos aportados por testigos del episodio la policía logró identificar y detener a Luciano Angel G. quien la mañana de este viernes fue acusado y la jueza de primera instancia Silvia Castelli, haciendo lugar al acuerdo de partes le dictó una medida no restrictiva de la libertad por 90 días, pero con el cumplimiento de ciertas restricciones como fijar residencia, firmar quincenal en el Centro de Justicia Penal, la prohibición de acercarse a los allegados de las víctimas y la imposibilidad de acercarse a 500 metros de sus viviendas además de no poder tener o portar armas de fuego, réplicas o de juguete.