Lo acribillaron a tiros frente a una gomería y delante de uno de sus hijos
Luciano Ledesma tenía 32 años y había ido al negocio a arreglar su moto. Desde otro rodado lo rociaron a tiros. Investigan si eran para él o para el negocio.

Sábado 14 de Diciembre de 2019

Una vez más la muerte se floreó por las calles del barrio Cabín 9. En una imagen demasiado repetida en esa zona fronteriza entre Pérez y Rosario dos personas que circulaban en una moto Honda CG Titán roja atacaron a balazos el frente de una gomería ubicada en Los Aromos al 200 cuando Luciano Ledesma, de 32 años, esperaba que le emparcharan la rueda de su rodado. Ledesma, quien estaba con su pequeño hijo de 10 años, alcanzó a ver lo que sucedía y empujó al nene para que no quedara de cara a la descarga de balazos. El nene y el empleado de la gomería resultaron ilesos. Ledesma recibió al menos tres impactos en el pecho, una pierna y la cabeza. Dos proyectiles más impactaron en la moto de la víctima y en la pared de la gomería.

Ahí, un familiar del dueño del comercio no dudó en decir que "todos los disparos fueron hacia el lugar en el que estaba" la víctima. La familia de Ledesma contó otra versión. Dijo que el hombre nada tenía que ver con el ataque y que fue una víctima errónea. "Él no tenía nada que ver. El problema es entre los de la gomería y el «Tarta»", explicó un vecino.

Luciano Ledesma tenía dos hijos, de 10 y 2 años. Se ganaba la vida haciendo changas en la construcción. "Era un laburante. Trabajaba de las 6 de la mañana a las 8 de la noche", explicaron sus familiares. En sus tiempos libres dirigía las categorías 2009 y 2011 de Club Infantil Estudiantes de Cabín 9, ubicado en Jacarandá al 400, a casi cinco cuadras de su casa.

"Ayer se había ido a cortar el pelo porque mañana le daban los trofeos a los chicos del club y a su hijo también. Fue a la gomería porque había hecho emparchar la rueda de la moto y no había quedado bien. Siempre andaba de acá para allá con el nene de 10 años", explicó la familia.

Noche fatal

Pasadas las 21, Luciano y su hijo llegaron a la gomería en su Motomel 110. El negocio en cuestión está ubicado en Los Aromos al 200, frente al club Defensores de Cabín 9, a una cuadra de la casa de Ledesma. "Vino el pibe (Luciano) con el hijo a que le emparcharan la rueda. La moto quedó estacionada delante de la puerta de mi casa (también la gomería) y el pibe con su hijo se quedaron a un costado. Entonces vino una moto desde el fondo (del lugar donde vivía Ledesma) y cuando estaban a un par de metros de la gomería, empezaron a disparar. Todos los balazos fueron hacia el lugar donde estaba el muchacho. No hay balazos hacia otro lugar. Cuando el vio que disparaban empujó al nene de 10 años para salvarlo. Los balazos dieron en él (por Luciano), en la pared y en la moto", relató una mujer que vive en la gomería, quien se quejó de las "estupideces que escriben", en relación a la versión de que la bronca no era con Ledesma sino con la gomería.

"Acá el problema lo tienen el tal «Tarta» con la nieta de la dueña de la gomería. Hay un «refugiado» que salió hace poco de estar preso y está en la gomería. El sábado ya había pasado que les dispararon", contó un vecino, dando su versión de los hechos.

"El problema que estamos teniendo es que después de tener un tiempo de calma tras la caída de «Los Cuatreros» o «Los Stinfer» (dos bandas que actuaban en la zona) volvieron los tiempos de que pasan en moto y disparan a lo bobo. ¿Qué hay detrás? No te lo puedo decir porque acá nos conocemos todos", indicó el vecino. Hay al menos dos testigos presenciales que vieron la mecánica del ataque

Cien metros al noroeste de la gomería, la familia Ledesma esperaba sentada en círculo que desde el Instituto Médico Legal (IML) les dieran luz verde para poder retirar el cuerpo de Luciano y velarlo. Buena parte de las mujeres de la familia trabajan en distintos ámbitos del Hospital Centenario. "El nene vio todo, no sabés como está", comentaron entre sollozos y ojos enrojecidos. "Nosotros queremos justicia. Queremos que se investigue y que el que mató a Luciano vaya preso. Nos dijeron anoche un montón de cosas y que iba a venir a hablar con nosotros un comisario que nunca vino. No queremos que este asesinato quede como uno más en las estadísticas", dijo uno de los familiares. El caso es investigado por el fiscal de la Unidad de Hhomicidios Adrián Spelta.