Sábado 15 de Noviembre de 2008
Buenos Aires.— Jesús Martínez Espinosa, el mexicano acusado de liderar una banda de narcos que fabricaba drogas sintéticas en una quinta de Ingeniero Maschwitz y a la cual suspuestamente le iban a vender efedrina los tres empresarios asesinados a balazos en General Rodríguez, llegó anoche a la Argentina extraditado desde Paraguay donde fue detenido en octubre. En tanto, el ministro de Justicia de la Nación, Aníbal Fernández, aseguró que el famoso y sangriento Cartel de Sinaloa (México) no actúa en el país, por lo que desvinculó de esa organización a los detenidos el jueves en un galpón donde se hallaron 752 kilos de cocaína.
La llegada de Martínez Espinosa era esperada por el juez federal de Campana Federico Faggionato Márquez, quien le tomará declaración el lunes, en el marco de la investigación por el cartel de narcos que elaboraba drogas sintéticas en Maschwitz. El mexicano sospechado arribó a Ezeiza anoche en un vuelo de línea y escoltado por agentes de Interpol que lo fueron a buscar a Paraguay, donde fue apresado el 2 de cotubre.
Casi al mismo tiempo que este mexicano arribaba al país, el juez dictó la prisión preventiva a su compatriota Rodrigo Iturbe, al considerar que es el "jefe" de la organización que elaboraba metanfetaminas en Maschwitcz y le negó la excarcelación.
Por esa causa Faggionato Márquez mantiene detenidas a una veintena de personas, cada una de ellas con distinto grado de responsabilidad en la organización. Y, además, trata de establecer nexos con otros expedientes como el que investiga el crimen de Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina, perpetrado en General Rodríguez el 13 de agosto último; el allanamiento a una mansión de esa misma ciudad realizado el último miércoles; y el hallazgo de 752 kilos de cocaína en San Miguel donde cayeron otros dos mexicanos.
Respecto del allanamiento a la mansión de General Rodríguez, Faggionato Márquez le tomó declaración a tres detenidos por el caso: el policía Darío Atrio, a la funcionaria municipal Cristina Otero, y el agente penitenciario Miguel Angel Lombardi, custodio del dueño de la residencia, Hernán De Carli, quien está prófugo.
Una interna.Fuentes judiciales dijeron que Atrio declaró durante cuatro horas y dijo que fue involucrado en la causa de la efedrina "por una interna policial". Un testigo de identidad reservada había dicho ante el magistrado que el policía estuvo en el zanjón donde aparecieron los cuerpos de los empresarios asesinados el mismo día del macabro hallazgo, pero Atrio negó esa afirmación y dijo que fue al lugar tras ser convocado por las autoridades y una vez que aparecieron los cadáveres.
Asimismo, negó conocer a Bina, a Ferrón o a Forza; y dijo que jamás estuvo reunido con ninguno de ellos.
También sostuvo, a pesar de ser jefe de calle de la seccional de General Rodríguez, que no conoce a Hernán De Carli, dueño de la mansión allanada en su jurisdicción. Sin embargo, admitió saber cuál es la residencia en la que vivía este hombre y dijo que escuchó hablar de su camioneta Dodge RAM negra con patente de SWAT.
Viaje sospechoso.Por su parte, el agente penitenciario Miguel Angel Lombardi negó que en la mansión de General Rodríguez en la que trabajaba como custodio, se realizaran reuniones con mexicanos y dijo no conocer a Bina, tal como lo había asegurado un testigo que también sostuvo que el empresario asesinado fue visto manejando la camioneta de De Carli.
Lombardi admitió haber acompañado en un viaje de negocios a Paraguay a De Carli, pero negó que el prófugo se haya hecho pasar por agente de la agencia antidrogas norteamericana (DEA) para pasar la frontera. Según Lombardi, de ese viaje también participó un empresario cordobés y los tres se alojaron en un hotel de la ciudad formoseña de Clorinda que, según la investigación, es el mismo donde estuvieron los dos mexicanos detenidos en Paraguay junto a Jesús Martínez Espinoza.
No hay cartel. Finalmente, el ministro de Justicia de la Nación, Aníbal Fernández, se reunió ayer con el embajador de los Estados Unidos en el país y aseguró que la "Argentina no es depositaria, ni llamadora ni cosa que le parezca de ningún cartel" del narcotráfico internacional. Y agregó que los dos ciudadanos aztecas detenidos en San Miguel con 752 kilos de cocaína "son dos señores con pasaporte mexicano y una golondrina no hace verano, por lo que no pertenecen a ningún cartel de nada ni cosa que se le pareza". (Télam)