Policiales

Llegaron con una ametralladora a un banco, pero no pudieron robarlo

Plan fallido en Roldán. Los ladrones se fugaron en un Volkswagen Gol, pero atraparon a un compinche en moto que tiraba miguelitos: tiene 24 años y es rosarino.

Jueves 09 de Julio de 2015

"Una cosa es verlo en el noticiero y otra es ver cómo un tipo saca una ametralladora de un bolso y encañona a tu vecina para asaltar un banco a 50 metros de la comisaría". En una mezcla de espanto e indignación, una docena de roldanenses relataron como ayer por la mañana al menos seis delincuentes intentaron dar un golpe maestro al banco Macro de Roldán pero se diluyeron en lo que fue un robo más, y no en perjuicio de la entidad financiera. El atraco tuvo ribetes cinematográficos, aunque se vio frustrado por la reacción de una joven policía que realizaba adicionales en la sucursal, quien accionó la alarma cuando cuatro ladrones recién habían ingresado. En la desesperación robaron un maletín a un cliente y una cartera a una vecina. El botín conjunto no superó los 70 mil pesos. Pero al banco, según fuentes de la investigación, no le sustrajeron nada. El arqueo de cajas no reveló pérdida.

Y la mala fortuna de los ladrones continuó en la fuga. Cuando los delincuentes huían en un VW Gol rojo, robado el 27 de junio en el centro de Rosario, fueron observados por un policía que gozaba su franco y circulaba con su auto en las inmediaciones del banco. Al ver lo que ocurría los persiguió con discreción. Los ladrones fugaron en el Gol mientras un compinche los cubría arrojando clavos miguelitos —arma simple formada por cuatro o más púas metálicas afiladas de cuatro centímetros de largo unidas por una soldadura— desde una moto Honda Wave. A 100 metros del Macro, los ladrones abandonaron el Gol y siguieron en un VW Bora de color gris. El policía de franco los persiguió pero, al no poder alcanzar al auto, se concentró en la moto.

Así fue que móviles del Comando Radioeléctrico de Roldán pudieron detener, a unos cinco kilómetros del banco, sobre la ruta nacional A-012, al hombre de la moto y encargado de arrojar los miguelitos. El hombre fue identificado como Franco Ariel R., de 24 años, domiciliado en un Fonavi de zona oeste, quien fue puesto a disposición del fiscal Aníbal Vescovo de la unidad encargada de investigar robos a bancos. El detenido no tiene antecedentes.

Mañana de perros. Durante décadas los robos a bancos han servido como usina para alimentar buena parte de la industria del cine. Sin embargo no todos los golpes se merecen una película, aunque los delincuentes que ayer por la mañana asaltaron la sucursal del banco Macro en Roldán se hayan esmerado como para ganarse un espacio. El Macro de Roldán está en la céntrica esquina de San Martín y Rivadavia, a 50 metros de la seccional 6ª y la plaza que lleva el nombre del libertador y frente de la sucursal de la mutual Independencia de Carcarañá. La sucursal funciona de 7 a 12.15. Y en la vereda de enfrente hay un cámara de videovigilancia municipal.

A las 11 de la mañana la esquina mencionada era un hormiguero de vecinos que intentaban pagar sus deudas o retirar dinero del cajero automático. A la hora señalada, un VW Gol se estacionó frente al banco y bajaron cuatro hombres. Para esa hora la media cuadra que separa la comisaría del banco estaba regada por clavos miguelitos. Ese elemento fue lo primero que alertó que algo no estaba bien. Al ingresar los maleantes forcejearon con uno de los cajeros, quien recibió un culatazo en la cabeza y debió ser asistido.

Así lo contaron los roldanenses. "Un vecino que venía con su auto paró a mitad de calle y comenzó a gritar: «¡Levanten los miguelitos. Esto es un desastre!». Cuando nos asomamos para ver qué pasaba vimos a una mujer que salía corriendo del banco hacia la comisaría", relató una vecina.

"Una matraca".EN_SPACE"Vi todo de casualidad. Los tipos se bajaron del Gol rojo que en la puerta decía «seguridad» en letras de color negro. Dos tenían camperas que decían «seguridad» en la espalda. Llegaron y empezaron a arrear a todos los que estaban haciendo cola para el cajero. El cajero estaba hasta las manos, porque no funcionó durante un par de días. Entonces una mujer salió corriendo del susto y se fue para la comisaría. Uno de los ladrones empezó a buscar en un bolso que llevaba y sacó una matraca así de grande (y hace el gesto de una ametralladora)", explicó otro vecino.

"La secuencia que vi duró unos 30 o 45 segundos, pero a mi me pareció una eternidad. Entraron y salieron. Se ve que algo salió mal. Entonces salieron escudándose con una mujer mayor, que es la madre de un conocido, y la llevaron hasta el auto. Después le robaron la chalina y se fueron. Dicen que había una moto, pero yo no lo vi", indicó otro testigo. "Ahora se ve que en la comisaría hay varios patrulleros, pero cuando fue el robo había una sola empleada, que vino corriendo hasta el banco", indicó indignada una vecina.

Armas varias. Según confirmó el fiscal Vescovo, los ladrones exhibieron armas de puño y una ametralladora FMK3, similar a la utilizada por la policía santafesina. Los ladrones ingresaron y se concentraron en una de las dos cajas. Y el accionar de la alarma, "desde dos puntos diferentes", los puso en fuga.

En su huida le robaron el maletín al encargado de un canal de cable de la región, alrededor de 70 mil pesos según denunció la víctima, y la cartera a una clienta. El maletín y la cartera fueron descartadas por los ladrones en la fuga. El Gol rojo quedó estacionado sobre San Luis entre Rivadavia y Belgrano. Y lo que pudo ser un golpe digno de una película se diluyó en un robo más.

Hace dos años, en San Jerónimo Sud

“Lo que son las casualidades. Hace dos años un día como hoy robaron el Macro de San Jerónimo Sud”, alertó una vecina del banco de Roldán en tono de efeméride. “Es que mi marido es bancario y me lo recordó”, agregó tímidamente. El lunes 8 de julio de 2013 al menos seis delincuentes coparon la comisaría 8ª de San Jerónimo Sud minutos antes de que abriera la sucursal. Dos de los maleantes, vestidos como policías, se subieron a un patrullero y se dirigieron al banco Macro, de donde se llevaron una suma que fuentes policiales estimaron en unos 300 mil pesos que sustrajeron del cajero automático y de las cajas de atención al público.
 

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