Miércoles 26 de Septiembre de 2012
Osvaldo Karateca Martínez, imputado por el denominado “cuádruple crimen” de La Plata, reclamó “justicia” en el caso tras recuperar esta tarde su libertad desde la Unidad Penal 9 de La Plata.
“Quiero buscar la verdad y la justicia, como siempre lo dije”, expresó Martínez a la prensa tras abandonar el penal platense, y abrazarse con familiares y amigos.
Martínez fue acusado por un remisero como autor de la masacre ocurrida en una vivienda del barrio La Loma de La Plata, el 27 de noviembre del año pasado.
Ahora, el único detenido por el cuádruple crimen de las tres mujeres, entre las que se encontraba la novia de Martínez, y una niña es el albañil Javier Quiroga, al que pertenecen los únicos rastros encontrados en el lugar de los asesinato.
Martínez, de todas maneras, seguirá vinculado al proceso, pese a egresar de la alcadía Roberto Pettinatto de La Plata, recuperando de ese modo por segunda vez la libertad durante este proceso. Ahora, el único detenido por el cuádruple crimen de las tres mujeres, entre las que se encontraba la novia de Martínez, y la niña ocurrido en el barrio La Loma el 27 de noviembre pasado, es el albañil Javier “la Hiena” Quiroga, al que pertenecen los únicos rastros encontrados en el lugar de los asesinatos.
Con su determinación de hoy, el Tribunal dio lugar “al recurso de apelación traído y revocar la providencia y disponer el cese de la medida de coerción que actualmente venía sufriendo Osvaldo Emir Martínez”, según consta en el fallo.
El tribunal consideró que no había pruebas suficientes para mantenerlo detenido, ya que quedó probado que estaba en su propio domicilio a la hora en que se cometieron los crímenes. La única prueba con cierta fuerza en contra de Martínez había sido el testimonio de Quiroga, quien lo había incriminado en el caso.
El Karateca había sido detenido poco después del crimen de su novia Bárbara Santos, de 29 años; su hija Micaela Galle, de 11; su madre Susana de Barttole, de 63, y una amiga de la familia, Marisol Pereyra, de 35, quienes fueron encontradas golpeadas y acuchilladas.
Sin embargo, el hombre fue liberado el 4 de enero pasado también ante la falta de indicios firmes, aunque luego volvió a ser detenido en mayo pasado, luego de que se identificaran los rastros genéticos hallados en la escena del crimen con los de Quiroga, quien aseguró que Martínez lo obligó a ayudarlo a perpetrar el asesinato.
La orientación sobre Martínez de la investigación se había motivado en un principio en su fuerza y destreza física, propia de su condición de practicante de artes marciales, y en el celo sobre su novia demostrado a través de testimonios y recolección de mensajes de texto, aunque nunca pudo demostrarse que haya ejercido violencia en esa relación. (NA)