Policiales

Liberan al hombre que en 1996 mató a su novia de 113 puñaladas

Fabián Tablado tenía 20 años cuando asesinó a Carolina Aló, de 16, en su casa de Tigre. Pasó 24 años tras las rejas y fue padre de mellizas

Sábado 29 de Febrero de 2020

Fabián Gerardo Tablado, quien en 1996 mató de 113 puñaladas a su novia Carolina Aló en la localidad bonaerense de Tigre, recuperó ayer su libertad tras cumplir 23 años, 9 meses y un día de condena. En su primer contacto con la prensa que lo esperaba en el portón de acceso a la cárcel de Campana, el muchacho le pidió perdón a la familia de la víctima y a “todas las mujeres”; y dijo que no pasa un sólo día sin sentir “remordimiento y culpa” por lo que hizo.

   Con algo de sobrepeso, vestido con un pantalón verde, alpargatas rojas, un buzo caqui con capucha y con una mochila en sus espaldas en las que llevaba las pocas pertenencias que lo acompañaron en sus días de encierro, Tablado caminó desde la puerta de la Unidad 21 hasta el puesto 1 del complejo, cumplió con los trámites de rigor en la guardia y se retiró a pie a las 11.55.

Remordimiento y culpa

Entonces Tablado enfrentó a los periodistas y respondió durante nueve minutos a las preguntas a veces reiterativas de la prensa. “No hay un día en que no piense, que no sienta remordimiento y culpa por lo que hice. Es muy difícil. Yo sé que quizás no me crean, pero es como me siento”, dijo el asesino de Carolina Aló, condenado cuando la figura de femicidio no existía en el Código Penal de la Nación.

   Cuando le preguntaron por qué asesinó a su novia de 113 puñaladas, un hecho que ocupó páginas enteras en los diarios nacionales, horas de televisión y radios de cada rincón del país y convulsionó a una sociedad aún incrédula ante los hechos de violencia de género,

Tablado contestó: “Siempre me lo pregunto. No encuentro respuesta. No sé qué decir. No sólo me arruiné la vida, sino que arruiné la vida de Carolina y arruiné la vida de la familia de Carolina”, añadió.

   Tablado también dijo ser “muy consciente” de lo que provocó y, cuando le preguntaron si ya había “pagado” por lo que hizo, respondió: “Nunca voy a haber pagado en mi interior, en mi conciencia”.

   También le dedicó unas palabras a Edgardo Aló, el padre de Carolina: “Le pido perdón, no me va a perdonar, pero por lo menos yo me siento un poco más aliviado pidiéndole perdón”. Y al ser consultado sobre si tenía intenciones de contactar al papá de quien fuera su novia, dijo que “no va a querer”.

   En otro momento de la charla con la prensa Tablado se refirió a la prohibición que le dictó la Justicia antes de disponer la libertad fijándole una restricción perimetral para que no pueda acercarse a la familia Aló, dijo: “Es legal”.

   Asimismo, reconoció que le será “muy difícil” reinsertarse en la sociedad, que sabe que los escraches “son parte de la condena social” y le pidió “perdón a todas las mujeres” por lo que hizo.

   Tablado afirmó que es “conciente” que evitó una pena de prisión perpetua porque en su época no existía la figura del femicidio, pero agregó: “Yo fui juzgado con las leyes del año en que caí preso, en 1996”.

   También dijo que la relación con los presos en el penal fue “buena”, aunque recalcó que “los casos de femicidio hoy son muy discriminados en las cárceles”.

Padre de lejos

Tablado entró a la cárcel cuando tenía 20 años y el martes próximo cumplirá 44. Estando preso tuvo una relación amorosa con Roxana Villarejos de la que nacieron sus hijas mellizas, quienes hoy tienen 11 años. Al respecto, dijo que ellas son su “vida”, que las “ama” y que hará lo posible para revincularse con las niñas, pese a que la Justicia de Familia de Tigre le dictó una medida de restricción perimetral de 300 metros por 45 días que le impedirá tener contacto con ellas y con su ex pareja.

   La medida fue adoptada por la jueza de Familia 2 de Tigre, Silvia Sendra, luego de la pericia psiquiátrica que concluyó que Tablado no estaba en condiciones de ejercer “la responsabilidad parental”.

   Es que, tras el nacimiento de las niñas, la pareja se separó y Tablado fue acusado de amenazar a la mujer, por lo que en 2013 recibió una nueva pena a 2 años y medio de prisión en un juicio abreviado que se llevó a cabo en los Tribunales de San Isidro. Tras ello, intimidó también a su suegra mediante llamadas telefónicas desde la prisión para que obligue a su hija a reestablecer la relación.

   En ese marco, en diciembre del año pasado un cómputo del 2 por 1 aplicado por el Juzgado Nº 1 de San Isidro lo benefició dentro del marco de la ley y así llegó al cumplimiento total de la pena y recuperó la libertad ayer.

   Sobre su futuro, dijo: “Recupero la libertad, es una nueva etapa de mi vida”, y luego anunció que intentará retomar la carrera de “Derecho” que inició en la cárcel. En otro momento se negó a decir dónde irá a vivir pero sí confirmó que trabajará con su padre, Miguel Ángel Tablado, quien tiene una carpintería y fábrica de muebles en Tigre.

   “Yo quiero hacer las cosas bien, salgo con una mente diferente, distinto. Yo no soy solamente lo que hice en el pasado, soy toda una persona. Me esforcé muchísimo en todos estos años con el Servicio Penitenciario, todos los tratamientos que pude hacer los realicé en la cárcel”, afirmó.

   Fabián Tablado agregó que estaba “en una etapa de reflexión” y anunció que va a asistir “a la iglesia evangélica” porque es el culto que hoy profesa y que adoptó dentro de la prisión.

   Tras el diálogo con los periodistas, a las 11.05 Tablado se encontró con una tía, se subió a una camioneta Ford EcoSpot azul y se retiró del lugar.

El crimen

Carolina Aló tenía 16 años cuando el 27 de mayo de 1996 en la casa de la familia Tablado, en la localidad de Tigre fue asesinada de 113 puñaladas en un hecho conmocionante. Hasta allí la pareja llegó tras salir de la Escuela Nº 6 Marcos Sastre, colegio al que asistían en el turno nocturno. Una vez en la vivienda tuvieron relaciones sexuales y comenzó una discusión por celos que culminó en el homicidio.

   Tablado, que por entonces tenía 20 años, persiguió a Carolina por varios ambientes de la casa (escaleras, cocina y garaje) y la mató de 113 puñaladas aplicadas con cuatro armas blancas halladas en la escena: una cuchilla de cocina, dos cuchillos de mesa Tramontina y un formón de carpintería.

   Tras el bestial hecho, el homicida escapó, le confesó lo sucedido a un amigo y se fue a esconder debajo de un puente, a unas 20 cuadras del lugar del crimen. Allí, unas horas más tarde, la policía lo detuvo sin que se opusiera.

   En el juicio, la querella y la Fiscalía lo acusaron por homicidio agravado por alevosía para lograr una pena de cadena perpetua mientras la defensa pretendió que se lo declare “inimputable”. Finalmente, en un fallo dividido, la Sala III de la Cámara Penal de San Isidro condenó a Tablado a 24 años por homicidio simple.

No podrá acercarse a su ex pareja ni a su hijas

La Justicia de Familia de Tigre dictó una medida de restricción perimetral para que Fabián Tablado no pueda acercarse a menos de 300 metros de su ex mujer ni de sus hijas mellizas de 11 años por los próximos 45 días.

   La medida, ordenada por la jueza de Familia Silvia Sendra, no está vinculada al pedido de perimetral que presentó Edgardo Aló, padre de Carolina, la joven a la que Tablado asesinó en 1996, sino que está relacionada con los resultados de la pericia que le realizaron al homicida el 17 de febrero.

   Las dos psiquiatras de la Asesoría Pericial de San Isidro que evaluaron la salud mental de Tablado llegaron a la conclusión de que si bien “no presenta trastornoa psicóticos ni psico orgánicos y sus facultades mentales encuadran dentro de la normalidad”, hoy “no cuenta con los recursos yoicos necesarios para ejercer la responsabilidad parental” sobre sus hijas de 11 años.

   La pericia psicológica fue ordenada por el juez de Ejecución Penal 1 de San Isidro, Alejandro David, tras una iniciativa del fiscal Rodrigo Caro.

   Ante la inminente liberación del femicida, el fiscal consideró necesario evaluar si Tablado representaba un peligro para sí, para terceros y, en especial para su ex mujer Roxana Villarejos, con quien se casó en 2007.

   Los resultados de la pericia fueron remitidos a la jueza Sendra, quien a modo de recaudo emitió la restricción perimetral para que Tablado no pueda acercarse a menos de 300 metros de la casa de su ex y sus hijas y tampoco a la escuela a la que asisten. Además, la jueza dispuso que Villarejos asista a la Dirección de Políticas de Género y Violencia Familiar de Tigre para que el organismo le dé “pautas de alarma y cuidado” y la incluya en el programa “Alerta Tigre SMS”.

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