Policiales

Les robaron un monedero con $ 5 mil al parar el auto frente a un semáforo

Fue a las 8.30 de ayer en Presidente Perón y Ovidio Lagos, frente al parque Independencia. Actuaron dos jóvenes en moto que rompieron de un golpe la ventanilla del acompañante.

Sábado 16 de Julio de 2011

"Cuando escuché el estallido del vidrio, lo primero que hice fue sujetar con fuerza el monedero. Sólo lo solté porque mi hijo me lo pidió a los gritos. Pero abrí la puerta del auto y a los de la moto los corrí como una cuadra". El testimonio corresponde a Adriana, una mujer de 51 años que ayer a la mañana, cuando la niebla lo cubría todo y mientras esperaba junto a su familia la luz verde en el semáforo de Presidente Perón y Ovidio Lagos, fue víctima de un ladrón que rompió la ventanilla de su auto con un puñetazo y le arrebató un monedero con 5 mil pesos. "Pienso que nos venían siguiendo, porque yo había puesto el monedero en el buche de la puerta del auto y lo primero que hizo el delincuente tras romper el vidrio fue meter la mano en ese lugar", indicó la mujer.

El arrebato de un monedero, cartera o bolso del interior de un auto mediante la rotura de la ventanilla es uno de los delitos con mayor crecimiento según las estadísticas policiales. El hecho del que fueron víctimas Adriana y su esposo, ambos ex policías, pasó a engrosar esa lista. El matrimonio iba junto a su hijo hacia el Instituto de Capacitación Criminalística Juan Vucetich, que ellos presiden y está en Corrientes al 2100. La familia había salido de su domicilio, en inmediaciones de 27 de Febrero y Circunvalación, a bordo de su Volkswagen Polo. Al volante iba el comisario retirado Carlos Bonilla, de 63 años, como acompañante su esposa Adriana, y en el asiento trasero Luis, de 19 años e hijo de la pareja.

Camino al robo. Según contó el propio Bonilla, desde su casa circularon por Presidente Perón hacia el este y aproximadamente a las 8.30 el VW Polo se detuvo a esperar la luz verde en el semáforo de Ovidio Lagos, frente al parque Independencia. El auto quedó detenido detrás de un taxi, a la altura de lo que fuera una estación de servicios. En ese momento se produjo el arrebato. "La moto, una Yamaha Crypton negra, llegó por la vereda. Cuando estábamos esperando en el semáforo escuché el estallido del vidrio de la puerta de mi lado y el puño del ladrón me rozó la mejilla. Lo primero que hizo fue meter la mano en el buche de la puerta del auto, donde unas cuadras antes había metido el monedero en el que había 5.000 pesos", relató Adriana. Y explicó que los asaltantes "eran dos muchachos jóvenes que actuaron a cara descubierta. Un tenía una campera color negra y el otro un buzo con capucha color gris".

El modus operandi relatado por Adriana fue tan rudimentario como de manual. "Mi hijo me comentó que el muchacho que viajaba como acompañante se sacó la gorrita y con ella se cubrió la mano con la que rompió el vidrio", precisó la víctima. "El estallido del vidrio me paralizó. Fueron segundos", agregó Bonilla, quien además es docente en el Instituto de Seguridad Pública donde se forman los policías santafesinos, en Alem 2050.

Nos siguieron. "Lo que me comentó mi hijo es que en el semáforo anterior (el de Presidente Perón y avenida Francia) la moto nos pasó por el costado y el acompañante miró adentro del auto", precisó Adriana. "Una vez que estalló el vidrio, lo primero que atiné a hacer fue agarrar el monedero y forcejeamos con el delincuente. Tanto fue así que se tuvo que apoyar en la puerta para sacármelo. Además, lo solté porque mi hijo me lo pedía a los gritos: «Soltalo mamá, soltalo». Lo solté, pero abrí la puerta y los corrí como una cuadra", rememoró la mujer sin pensar que su acción podría haber derivado en algo grave si los maleantes tenían algún arma. Los dos ladrones en moto salieron a toda velocidad por la vereda hacia el oeste y doblaron en la primera esquina hacia el sur. Ahí se perdieron de vista.

"El dinero era pagar impuestos del instituto. Desde que salimos de casa yo llevaba el monedero sobre la falda, pero unas cuadras antes de llegar a Ovidio Lagos lo metí en el buche de la puerta. Eso también nos lleva a pensar que nos venía siguiendo. Además, en el monedero tenía tarjetas de débito y los documentos", recordó la mujer.

Ya sobre el mediodía, Bonilla se comunicó vía telefónica con la redacción de LaCapital. "Estuvimos trabajando sobre la puerta donde se apoyó el ladrón y pudimos recolectar un par de huellas digitales, que se la vamos a aportar a los investigadores", contó el comisario retirado. La denuncia fue radicada en la comisaría 5ª, con jurisdicción en la esquina del robo.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario