Martes 23 de Septiembre de 2008
El mediodía de ayer, María del Carmen lucía somnolienta. No había podido dormir durante la noche y seguía perturbada por el atraco que sufrió el domingo en su casa del macrocentro. El hecho ocurrió cuando ella y su esposo no estaban, y los ladrones se llevaron 4 mil dólares, alhajas y armas de colección.
Cerca de las 14 del domingo, Gustavo Tettamandi y su esposa, María del Carmen, salieron de su casa de La Paz 1871 para ir a almorzar a un restaurante. Regresaron dos horas después y, al arribar, vieron que el portón del garaje estaba abierto. Al entrar a la casa se toparon con un descomunal desorden. "Revolvieron todos los cajones y había ropa tirada en el suelo", comentó la mujer.
De un vistazo advirtieron que se habían esfumado dos escopetas, una calibre 16 y otra calibre 28 y otras tres armas de colección: un revólver cromado, una pistola y una carabina 22 larga. En otra habitación constataron que los intrusos habían recogido algunas joyas de un placar.
Desconsolados, continuaron recorriendo la vivienda y se abrumaron aún más al ver que se habían esfumado los 4 mil dólares que habían ahorrado en los últimos meses. Después salieron al patio y advirtieron que, para lograr su cometido, los ladrones habían forzado la puerta que conecta los fondos con el interior de la propiedad.
"Lamentablemente ningún vecino vio ni escuchó nada. Sin embargo, a esa hora (por el momento en que ocurrió el atraco) pasaba mucha gente que iba al parque (Independencia) para festejar el día de la Primavera", se lamentó la mujer.