Viernes 03 de Julio de 2015
Una legendaria viuda negra de 56 años fue detenida en su casa de Villa Gobernador Gálvez acusada de haber dopado a una vecina de barrio Saladillo para sustraerle una importante cantidad de dinero en efectivo, dólares y joyas. Fuentes judiciales señalaron que en poder de la sospechosa se recuperó parte del botín y se incautó una sustancia que no se descartaba fuera la empleada para dormir a su última víctima.
La sospechosa, Nancy Beatriz Basualdo, cuenta con al menos tres condenas por casos similares en los que engañó a mujeres mayores para ganarse su confianza y luego dormirlas y robarles. Los voceros consultados adelantaron que la mujer será sometida a audiencia imputativa en las próximas horas.
Otra vez. Cada tanto Nancy suele terminar en el centro de noticias que parecen calcadas (ver aparte). Para 2010, como diera cuenta este diario en abril de ese año, la mujer ya había cumplido con tres condenas por hechos en los que se había ganado la confianza de mujeres mayores a las que les prometía algún beneficio o ayuda y, una vez entablada la relación, en algún momento colocaba algún somnífero en la bebida para luego robarles.
En 2010 Basualdo fue procesada por sedar a una jubilada para forzarla a tomar un crédito en una financiera. Y ayer fue detenida como sospechosa de haber engañado a Eugenia P., una mujer de 76 años a quien el sábado pasado le sustrajo 14 mil pesos, 800 dólares y joyas de su casa de Cabildo al 500 luego de sedarla con alguna sustancia que puso en un mate.
Muy confiable. "Morruda, alta y con el pelo negro atado con una colita". Así describió Eugenia a la mujer que conoció la semana pasada al tomar el mismo colectivo. "Correctísima, muy confiable, educada y simpática", la pasajera le contó que había quedado viuda y así entabló una charla que culminó con una cita en la casa de Saladillo.
"La hice entrar y tomamos unos mates", contó Eugenia a LaCapital el miércoles. "En un momento me cebó uno y yo perdí la noción de todo. Como si me hubieran puesto un trapo negro en la cabeza. Me desmayé y me desperté al otro día medio atontada y en mi cama", recordó.
La jubilada reveló que sólo ella sabía dónde estaba la plata producto de su jubilación y ahorros, así como las joyas. "Fue como si me hubiera hipnotizado, para mí que yo misma le dije de la plata", se quedó pensando.
Allanamiento. El robo sufrido por Eugenia fue denunciado en la 11ª e investigado por la fiscal de Investigación y Juicio Georgina Pairola. En ese marco, personal de la Policía de Investigaciones (PDI) allanó ayer a la tarde una vivienda de La Plata al 3200 de Villa Gobernador Gálvez donde fue arrestada Nancy.
Voceros tribunalicios señalaron que en el procedimiento se recuperó gran parte de los 14 mil pesos sustraídos a Eugenia, la totalidad de los dólares y las alhajas. También se halló una sustancia que se mandó a analizar para comprobar si fue empleada en el ardid contra la jubilada.
En ese contexto, la fiscal Pairola solicitó que si hay alguna persona que fue víctima de un ardid similar se acerque a denunciarlo en la Fiscalía Regional.
El bolsón navideño más costoso de la historia
En 1998 Nancy Beatriz Basualdo fue condenada a tres años y tres meses de prisión por delitos similares al que le achacan ahora. En julio de 2000 salió en libertad, pero apenas 19 días después engañó a dos mujeres para robarles dinero y joyas luego de hacerse pasar por asesora del Pami. En 2001, por esos hechos la sentenciaron a una pena única de seis años y la declararon reincidente.
Por esos tiempos se la vinculaba con Eva García, una ex azafata también condenada por varios engaños a mujeres mayores para robarles dinero y joyas. Luego de cumplir con su condena Nancy salió en libertad, pero volvió a caer acusada de un hecho ocurrido en diciembre de 2009.
Según el procesamiento dictado por el entonces juez de Instrucción Jorge Baclini en 2010, en ese caso la víctima no fue desvalijada sino que, bajo efectos de un sedante, fue engañada para que tomara un crédito por 3.800 pesos en una financiera.
Como en el caso de Eugenia P., aquel ardid también se había iniciado con un encuentro casual. Elsa P. volvía de hacer compras cuando se cruzó con Nancy cerca de su casa de Villa Gobernador Gálvez. La vecina la conocía desde cuando trabajaba de portera en una escuela y hacía siete años que no la veía.
Basualdo le preguntó su dirección y al día siguiente la fue a visitar con una mujer a quien presentó como sobrina. Le cebó unos mates y se ofreció a conseguirle un bolsón navideño para jubilados, para lo cual necesitaba su DNI, su recibo de haberes, el carné del Pami y un impuesto.
Ese día la jubilada fue dopada, pero no el engaño no se concretó ya que la víctima se sintió descompuesta y hubo que llamar a una ambulancia. Pero al día siguiente Nancy y su “sobrina” volvieron para concretar el trámite, previa ronda de mates. En el remís, mientras comenzaba a sentirse mal, a Elsa le llamó la atención que las gestoras no hubieran tomado mate con ella.
No obstante, al llegar a una financiera rosarina de Maipú y Córdoba Elsa firmó unos papeles y luego fue hasta un banco para cobrar unos cheques por 3.800 pesos. Mientras se iba sintiendo peor, la jubilada vio cómo Nancy guardaba el dinero en su bolso. Por el préstamo, Elsa debió devolver 9.564 en 30 cuotas.
Al día siguiente las gestoras volvieron a pasar por lo de Elsa para dejarle el bolsón prometido. Allí ambas fueron detenidas por la policía.