Policiales

Le ratifican condena a 39 años por abusar de sus dos hijas

Incluso, a una de ellas quiso matarla de un disparo de arma de fuego y la dejó parapléjica.

Domingo 07 de Julio de 2019

La Cámara Penal de Rosario confirmó la pena a 39 años de prisión para un hombre por abuso sexual con acceso carnal doblemente agravado por haber sido cometido contra dos hijas menores de edad, desde que tenían 12 y hasta los 18 años, aprovechando la situación de convivencia, y por tentativa de homicidio. Incluso, a una de ellas quiso matarla de un disparo de arma de fuego y la dejó parapléjica.

La condena que se le impuso a un hombre de 43 años cuando en febrero pasado fue llevado a juicio por una conducta aberrante, fue avalada esta semana por un Tribunal penal de segunda instancia. Se trata de Mario Rubén C., un técnico mecánico a quien la fiscal de Delitos Sexuales, Alejandra Raigal, lo acusó de haber "abusado sexualmente un número indeterminado de veces de dos jóvenes con las que tiene un vínculo familiar directo".

Además de las vejaciones le endilgó el ataque perpetrado el 16 de noviembre de 2013, cuando le disparó al cuello a una de las víctimas con un revolver calibre 38. Como consecuencia de ello la adolescente quedó parapléjica, según las evidencias y constancias de una investigación que mantuvo en reserva otros datos sensibles, por resguardo de las víctimas.

Sin embargo, durante el juicio celebrado en febrero de 2018 salieron a la luz aspectos escabrosos. Se probó que el acusado abusó reiteradamente de la hija de su concubina, que residía con él, y de su hija biológica, desde que las niñas tenían 12 años. Como consecuencia de las violaciones una de las menores quedó embarazada cuando tenía 14 años.

Padecimientos

La hija biológica del acusado fue la que primero padeció el horror y lo soportó durante gran parte de su vida cuando vivía junto a su familia en Granadero Baigorria. A los 12 años su padre ya la manoseaba, hasta que llegó a la violación. Como consecuencia de ello, a los 14 años quedó embarazada y nació una beba.

Pero el entorno y el miedo no la ayudaban escapar del infiero. Cuando la chica cumplió 17 años razonablemente intentó rehacer su vida para salir a divertirse con amigas, pero el padre le disparó en el cuello, ataque que el hombre trató de hacer pasar como un intento de suicidio.

Después de una larga agonía, el agresor trasladó a su hija a la provincia de Chaco junto a su hermana. De allí la víctima pudo finalmente escapar y regresó a Rosario, donde fue asistida en el Centro de Asistencia Judicial (CAJ).

Las abogadas del organismo, Virginia Llaudet y Agustina Prestera, la trabajadora social Andrea de Paul y la psicóloga Eugenia De Loredo abordaron el caso, que se denunció ante la fiscal Raigal, quien impartió la orden de detención para el abusador.

El hombre fue sentado en el banquillo de los acusados durante un juicio oral en el cual la Fiscalía solicitó que se lo condene a 39 años de cárcel. El 9 de febrero pasado un Tribunal pluripersonal integrado por los jueces Pablo Lanzón, María Chiabrera y Facundo Becerra hizo lugar al pedido y condenó a Mario Rubén C.

Tras la apelación, el fallo fue revisado por los jueces de la Cámara Penal Gustavo Salvador, Gabriela Sansó y Carolina Hernández, que confirmaron la sentencia y la pena a 39 años de prisión por los delitos de abuso sexual con acceso carnal doblemente agravado por haber sido cometido por un ascendiente y contra una menor de 18 años aprovechando la situación de convivencia preexistente, y tentativa de homicidio agravada por el uso de arma de fuego y tenencia ilegítima de arma de fuego.

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