Le pegaron dos balazos tras intentar asaltarlo con información muy precisa
Un joven de 25 años residente en el barrio Las Delicias resultó herido de dos balazos ayer por la mañana cuando dos hombres armados lo sorprendieron en el momento en que salía de su casa para ir a trabajar.

Sábado 27 de Marzo de 2010

Un joven de 25 años residente en el barrio Las Delicias resultó herido de dos balazos ayer por la mañana cuando dos hombres armados lo sorprendieron en el momento en que salía de su casa para ir a trabajar. Los ladrones iban tras un dato preciso: el dinero que la víctima había cobrado por la venta de un auto en las últimas horas. Otro dato con el que contaban los maleantes es que su víctima iba a comprar otro vehículo hoy mismo. La diferencia estaba en que el hombre no tenía el efectivo guardado en su domicilio. El vecino, quien habría forcejeado con uno de los ladrones, recibió al menos dos balazos, uno de ellos que le perforó un pulmón y por eso quedó internado en observación en un sanatorio céntrico.

Como todas las mañanas Juan S. se levantó para ir a trabajar en una empresa automotriz del Gran Rosario. Cumplimentó el ritual del operario y poco antes de las 5.30 abrió la puerta de su hogar, ubicado en Madre Cabrini al 2400, para sacar la moto en la que viaja al trabajo. Pero no llegó a sacar el rodado. Fue en ese momento cuando dos hombres aprovecharon y a empujones lo metieron dentro de su casa. "Queremos la guita del auto", fue la orden que le dieron sin mayores rodeos. "En los últimos días Juan había vendido su auto y estaba a punto de comprarse otro. ¿Cómo se enteraron los choros qué era lo que iba a hacer no lo sé?", comentó uno de los vecinos de la cuadra.

A empujones. Juan vive en el barrio Las Delicias junto a su mamá desde que nació. Ambos ocupan una casa modesta, con tapial bajo, sobre Madre Cabrini entre Santiago y Pueyrredón. Hasta ese lugar llegaron ayer dos hombres armados y con muy buena información. Los ladrones, según confiaron fuentes ligadas a la pesquisa, sabían que el joven vecino había vendido un vehículo, que lo había cobrado en efectivo y que era inminente que ese dinero lo invirtiera junto a unos ahorros en otro auto. Sabían que era poco el tiempo entre ambas transacciones. Por eso cuando Juan abrió la puerta, después de recibir un empujón, escuchó la orden de entregar ese efectivo. "Pero el pibe no tenía la guita en la casa", explicó un vecino.

Con los maleantes dentro de la vivienda, el muchacho hizo lo posible para que su mamá no se sobresaltara. "¿Con quién estás?" preguntó la mujer. "Con unos amigos", le respondió él sobresaltado. Pero rápidamente el accionar de los ladrones hizo imposible ocultar lo que sucedía. Lo revolvieron todo. "El pibe les dijo que se lleven el televisor o la moto, que no tenía la plata", relató una mujer del barrio. Pero la idea no convenció a los maleantes. Uno de ellos tomó una caja de seguridad que estaba en el living y la azotó contra el piso mientras Juan se concentró en que su madre absorbiera lo menos posible de lo que estaba ocurriendo yendo a la habitación de la mujer.

"Hubo un momento en que ambos dejaron de escuchar a los ladrones. Entonces Juan salió y se encontró con uno de los maleantes que se estaba yendo. Ahí fue que le dispararon tres veces, dos balas le dieron en el cuerpo (una le perforó un pulmón al joven trabajador) y el tercer proyectil perforó una puerta y el plomo quedó en la cocina", explicó un allegado a la familia.

Mientras los ladrones huían sin llevarse nada, los vecinos asistieron al muchacho y también a su mamá que, no se sabe en qué momento, se fisuró una muñeca. El joven herido fue trasladado al Hospital de Emergencias Clemente Alvarez y de ahí derivado a un sanatorio céntrico. Investiga el hecho la comisaría 21ª, que actúa por jurisdicción.

Baleado en Casiano Casas

Juan Carlos R., de 42 años, fue baleado en su rostro ayer a la madrugada en Casiano Casas al 1800, jurisdicción de la comisaría 30ª. El ataque partió desde un Renault 12 en movimiento y fuentes de la pesquisa, que no supieron descifrar el motivo de la agresión, indicaron que a pesar de la gravedad de la herida, el hombre estaba fuera de peligro.