Policiales

Le dan quince años de prisión a un joven por matar a un conocido

La pena recayó en Ariel Federico Coronel, de 21 años, quien tras haber compartido bastante alcohol con Pablo Fabián Acosta,  de 30 años, lo mató para robarle.

Jueves 03 de Diciembre de 2015

Un muchacho de 21 años fue condenado en un juicio oral y público a 15 años de prisión al ser hallado culpable de matar a golpes a un conocido para robarle y luego de haberse emborrachado juntos. El cruento suceso ocurrió un año atrás en una zona descampada de Ibarlucea donde Pablo Fabián Acosta, de 30 años, fue hallado sin vida. Por el crimen, Ariel Federico Coronel fue sentenciado por un tribunal oral integrado por los jueces Marcela Canavesio, José Luis Suárez y Mónica Lamperti quienes lo encontraron responsable del delito de robo calificado por homicidio, aunque el fiscal Miguel Moreno lo había imputado de los delitos de robo calificado por el uso de arma y homicidio criminis causa (cuando alguien comete un crimen para ocultar otro delito).

El cuerpo sin vida de Acosta fue encontrado la medianoche del 12 de septiembre del 2014 por la policía en una zona de loteos muy poco poblada, en el cruce de Los Alerces y Los Pinos, en Ibarlucea, hasta donde llegó un móvil del Comando Radioeléctrico alertado por un llamado al 911. Algunas horas más tarde, deambulando cerca de su casa, Coronel fue detenido por efectivos de la subcomisaría 17ª y de la Policía de Investigaciones (PDI). El cadáver presentaba violentos traumatismos en el rostro y el cráneo. Y según el médico forense había sido golpeado con un objeto contundente y murió por "broncoaspiración hemática", es decir que aspiró la sangre de sus heridas.

Los detalles. En el alegato de apertura del juicio oral desarrollado en los Tribunales provinciales, el fiscal detalló el contexto en el que ocurrió la agresión. "Acosta tenía una vida agitada, de excesos. En su juventud se lo vinculó a delitos contra la propiedad. El abuso de alcohol y de sustancias lo volvían extremadamente vulnerable. No obstante, la vida lo llevó para el lado del trabajo", describió.

El responsable de la acusación explicó que su último día de vida, Acosta "la pasó con el acusado, que hacía cuatros meses había recuperado la libertad tras estar imputado por delitos contra la propiedad". Ambos "compartían la inclinación por los excesos. Esa noche estuvo atravesada por la ingesta excesiva de alcohol y estuvieron en el barrio Estrada, alejado del égido urbano de Ibarlucea", recordó. Y señaló: "Aunque a los ojos de cualquiera se trataba de un par de amigos, a Coronel lo ganó la codicia. Acosta siempre tuvo poco en la vida, y en cuotas pudo comprarse una moto. Coronel tuvo menos, podría decirse que nada. Pero lo poco que tuvo Acosta resultó suficiente para Coronel", argumentó sobre lo que motivó al atacante.

Moreno reconstruyó cómo se desató el violento incidente. "Ese día, cuando estaban apartados de testigos, Coronel golpeó de manera feroz en el rostro y con un elemento contundente a Pablo y le provocó un desvanecimiento al que le seguiría su muerte por broncoaspiración hemática. Al ser hallado el cuerpo, Coronel ya no estaba, tampoco la billetera y la moto" de la víctima, describió el fiscal.

Después recordó que "a las 12 horas de que ocurrió el hecho fue detenido (el muchacho condenado) con la billetera de la víctima. La sinrazón de la muerte encuentra su única justificación en el anhelo de impunidad que tuvo al ejecutarlo", dijo entonces Moreno. Y requirió prisión perpetua para Coronel. A su turno la defensora oficial María Eugenia Carbone aclaró que no negaba la existencia de la muerte violenta pero cuestionó la autoría de su defendido en el hecho.

No hicieron lugar. A su vez, Carbone presentó un planteo de "violación a las garantías constitucionales porque la causa se sustenta en un procedimiento policial viciado que violó las formas del Código Procesal Penal". Precisamente, en el fallo los jueces Canavesio, Lamperti y Suárez rechazaron esa pretensión de la defensa de invalidar el operativo en el que Coronel fue apresado.

En su alegato, Carbone afirmó que "lo que tiene el fiscal son indicios, los mismos que tuvo para realizar la imputación. Pero después de más de un año de investigación no son suficientes. Cuando demostremos el escenario complejo en el cual sucedieron los hechos, el tribunal podrá analizar que no son tal cual los relata la fiscalía", postuló.

Y apuntó a la conducta de Acosta: "Su personalidad violenta, inestable y compleja. Sus antecedentes de abusos de alcohol y drogas van a posibilitar que se abra un abanico de hipótesis con respecto a lo que sucedió y las causas que lo llevaron a la muerte".

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