Miércoles 14 de Diciembre de 2016
Un joven de 23 años fue condenado a 11 años y 10 meses de prisión por el homicidio de Alejandro Fabián "Piru" Fernández, asesinado hace poco más de un año en la zona noroeste de la ciudad. La pena, acordada mediante un procedimiento abreviado homologado por el juez Gustavo Pérez de Urrechu, incluye un hecho previo ocurrido dos meses antes del crimen en el cual el acusado baleó a otro joven, hecho que al parecer precipitó el asesinato.
El pasado 15 de junio, luego de varios meses prófugo, Yamil Brian Aquino se presentó ante la Fiscalía de Homicidios donde se lo buscaba por el crimen de Piru Fernández, quien tenía 21 años cuando fue asesinado en noviembre de 2015. El fiscal Pablo Pinto le imputó el homicidio y además la tentativa de asesinato de César Matías Báez ocurrida en septiembre de ese mismo año.
Pelea fatal
Para el fiscal, el homicidio de Fernández estuvo vinculado con el ataque a balazos sufrido por Báez la tarde del 17 de septiembre de 2015 en Einstein al 7100. Allí se encontraban César y Franco Báez cuando se detuvo un Volkswagen Bora gris. Según la imputación formulada por Pinto, Brian se bajó del auto y disparó seis o siete tiros, tres de los cuales atravesaron la cadera, cintura y muslo de César.
El segundo y fatal episodio ocurrió la tarde del 26 de noviembre de 2015. Según publicara entonces este diario, eran cerca de las 17.30 cuando Piru caminaba hacia la carnicería donde trabajaba. Pero en el trayecto se cruzó con Aquino, hijo de un comisario retirado y hermano de una mujer policía, en la esquina de Bielsa y Ecuador.
De acuerdo con testigos, Piru y Brian comenzaron a discutir hasta que Aquino sacó una pistola y efectuó dos disparos que perforaron la cabeza de Fernández, que cayó muerto. En la cintura de la víctima la policía halló una pistola calibre 3.80, y cerca de su cuerpo una pistola calibre 11.25. El agresor, en tanto, subió a un Fiat Uno azul y escapó con uno de sus hermanos. Unas horas más tarde, un grupo de vecinos incendió la casa de Brian, a quien sindicaron como el autor del crimen.
Según la pesquisa, la discusión entre Aquino y la víctima tenía que ver con el ataque sufrido por Báez. Al parecer, Brian acusó a Piru de haberlo traicionado mencionándolo como quien le había disparado al otro joven.
Entre las evidencias que presentó el fiscal cuando imputó a Brian, sostuvo que un testigo dijo haber visto a "dos chicos que se agarraron a los tiros. Uno era Brian, el otro no me acuerdo. Estaban vestidos con remeras y bermudas negras. Son dos banditas que siempre se agarran". Otro indicó: "Vi a Piru que les levantó el dedo a los hermanos Aquino. Sebastián —también estuvo detenido en el marco de la investigación— le pasó a Brian una pistola y éste le disparó tres veces a Piru por la espalda".
Otro testimonio sostenía que "Piru discutió con uno de los hermanos Aquino. Uno de ellos le pegó una piña a Piru y éste sacó una arma descargada. Entonces, le dijo a Piru «para qué nos vamos a pelear». Pero apareció el otro hermano y le disparó. Después se fueron en el auto por Gorriti hacia Circunvalación".
Según había declarado la madre de Fernández en la Fiscalía, su hijo se había criado en el barrio con los hermanos Aquino, pero al parecer arrastraban una pelea desde hacía un año antes del crimen.
Inocente
Durante la audiencia en la que fue imputado el crimen de Piru y la balacera contra Báez, Aquino se proclamó inocente. "No tengo nada que ver. No tenía problemas con nadie. Me fui porque me quemaron la casa. Y me presenté por las amenazas de muerte que recibió mi madre", declaró el joven de 23 años. Sin embargo, quedó detenido imputado de homicidio agravado en tentativa y homicidio agravado en concurso real con portación ilegítima de arma de fuego, por lo que el juez José Luis Suárez le dictó prisión preventiva sin plazos.
Meses después, la situación del joven se resolvió a través de un procedimiento abreviado acordado por el fiscal, los querellantes y la defensa. De esta forma, Aquino admitió su participación en ambos hechos y recibió una condena de once años y diez meses de prisión efectiva como autor de los delitos de lesiones agravadas por el uso de arma de fuego en concurso real con portación ilegal de arma de fuego de guerra, por balear a Báez, y homicidio agravado por uso de arma de fuego por matar a Fernández.