Policiales

Lavaba el auto y murió en el fuego cruzado entre un ladrón y policías

Un ladrón cambiaba disparos con policías y uno de los balazos le impactó en el cráneo a un muchacho de 23 años en Tablada. Nueve uniformados quedaron demorados.   

Lunes 05 de Enero de 2015

Un robo cometido por un joven ladrón en una juguetería de San Martín al 3500 desató una persecución policial que tuvo una consecuencia trágica en extremo: cuando los empleados del Comando Radioeléctrico que seguían al asaltante estaban a punto de alcanzarlo una dotación de al menos cuatro efectivos de la flamante Policía de Acción Táctica (PAT) bajó de un furgón y, según testigos, la emprendió a balazos contra el delincuente. Uno de los proyectiles disparados le dio en la cabeza a un muchacho de 23 años que, por completo ajeno al incidente, lavaba un auto en la puerta de su casa, en Ayacucho y bulevar Seguí, lo que le causó la muerte.

La novedad de lo ocurrido provocó una avalancha de bronca en los vecinos de la víctima, que se llamaba Jonathan Ezequiel Herrera, había sido padre hace poco y trabajaba en un comercio céntrico, además de dedicarse a lavar vehículos en el lugar donde cayó sin vida. Estos vecinos se fueron arrimando a la bocacalle donde estaban los móviles policiales y al levantarse el vallado demarcatorio la emprendieron a pedradas —se cree que también hicieron disparos con proyectiles de plomo— contra el sector donde estaban concentrados los policías. Les echaban la culpa de haber provocado la muerte de su vecino con una acción que calificaban de alevosa y temeraria.

En peligro. La lluvia de proyectiles que se abatía sobre el lugar fue replicada por los policías con disparos de munición de posta de goma. El enfrentamiento abierto desatado en plena tarde obligó al fiscal jefe de la Unidad de Homicidios Dolosos, Adrián Spelta y a una periodista televisiva a ingresar casi gateando a la estación de servicio ubicada en Ayacucho y Seguí.

"El fiscal me tomó del brazo y me dijo que me tirara al piso. Nos tuvimos que meter a las apuradas en el minimarket, nos agachamos en el fondo, detrás de las mesas y las sillas. Fue un momento de mucha confusión y tensión pero al final todo se fue normalizando", le dijo a este diario Evelyn Arach, cronista de Canal 5. El camarista del canal, Horacio Mansilla, en ese momento registraba imágenes que se verán hoy, donde se advierte a los vecinos indignados arrojando proyectiles y la represión de los policías contra ellos.

El ladrón que dio inicio a la persecución, de 17 años, terminó herido con una fractura expuesta en una pierna producto de un disparo, detenido a disposición de la jueza de menores en turno. Un efectivo de la PAT resultó internado con heridas. El fiscal Adrián Spelta ordenó la demora preventiva de nueve efectivos que participaron en el incidente y el secuestro de sus nueve pistolas reglamentarias de calibre 9 milímetros. Deberá despejarse si el disparo que le perforó el cráneo a Jonathan Herrera partió de una de las armas decomisadas. Algo que lo que los vecinos daban por hecho.

La situación de robo que originó el drama se inició a las 15.30 cuando un joven que llegó a bordo de una Zanella roja de baja cilindrada se metió en una juguetería de San Martín 3511 que estaba abierta en domingo por la proximidad de la festividad de Reyes Magos. Según consignaron fuentes de la Unidad Regional II el joven dominó allí a la encargada, Débora P., de 26 años, y se apoderó de su celular, 2 mil pesos en efectivo y algunos juguetes. Alguien de la zona que contempló esa escena llamó al 911 y un patrullero del Comando Radioeléctrico divisó a la persona descripta en bulevar Seguí y Maipu y empezó a seguirla.

Fuego contra fuego. Según la primera información recogida por el fiscal Spelta, el joven perseguido descartó una bolsa con juguetes robados al llegar a Juan Manuel de Rosas, arrojó la moto allí y siguió corriendo en dirección al río. Cuando llegó a Ayacucho pasaba un furgón de la PAT que están afectados a tareas preventivas por el operativo del Dakar.

Al detectar corriendo al joven con el patrullero detrás cuatro efectivos bajaron y en apariencia empezaron a tirarle con sus armas reglamentarias. Según tres testigos el joven de la moto también hacía disparos.

"Todo sugiere que este muchacho que estaba lavando el auto en la puerta de su casa quedó en medio del fuego cruzado. Recibió un impacto en el craneo que le causó la muerte", señaló el fiscal. Poco después familiares y vecinos del chico muerto dieron paso a su indignación apedreando los móviles que se acordonaron en la zona.

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