Policiales

Las pruebas por las que Panadero Ochoa irá a juicio por un crimen y una balacera

El viernes la camarista Carina Lurati revocó el sobreseimiento de "Panadero" por instigar una balacera y la muerte de "Quemadito" Rodríguez, ocurrida el 5 de febrero de 2013.

Domingo 20 de Marzo de 2016

El viernes último la camarista penal Carina Lurati revocó el sobreseimiento que pesaba sobre el barrabrava Diego Lucas "Panadero" Ochoa por instigar el crimen de Maximiliano "Quemadito" Rodríguez, ocurrido el 5 de febrero de 2013 en Corrientes y Pellegrini; y por el ataque a tiros contra ese mismo muchacho cometido nueve días antes. Por eso, quien fuera líder del paraavalanchas rojinegro será investigado nuevamente y seguramente será juzgado por ambos hechos que la magistrada inscribió en la disputa que había por la jefatura de la barra brava y los negocios que la misma regenteaba. Los pormenores de esos hechos, lo que sustentó el dictamen de la camarista, está explicitado en los voluminosos expedientes a los que tuvo acceso La Capital.

El ataque homicida de Maximiliano "Quemadito" Rodríguez es evidencia de una violencia desaforada e irreverente: lo mataron de un balazo a la cabeza disparado desde un metro la tarde del 5 de febrero de 2013, frente a decenas de peatones, en la esquina de Pellegrini y Corrientes. Cuando le tiraron a quemarropa, el muchacho caminaba con su novia apoyándose en muletas porque nueve días antes le habían pegado varios balazos en un intento de asesinato que falló. La tarde en que no fracasaron los sicarios, éstos habían tenido la asistencia de Jesús Romano, un amigo de la infancia de Quemadito, que según los fiscales, fue "el Judas que lo entregó". Los acusadores dicen que Romano concertó un encuentro con Maxi a las 11.52 del día del crimen mediante un mensaje de texto. Maxi le respondió a las 17.52 y a las 17.40 "Walo" Acosta, que está preso por integrar el grupo criminal, empezó a moverse. En menos de una hora Maxi Rodríguez estaría muerto.

En movimiento. Las antenas de telefonía celular fueron captando el movimiento que describía el aparato de Walo desde la zona sudoeste de la ciudad, donde vive, hasta el lugar en el cual mataron a Quemadito. La primera antena lo delató en Doctor Riva 3241 a las 17.40. A las 17.44 lo tomó la antena de Deán Funes 1366. Entre las 18.08 y las 18.34 el teléfono de Walo estuvo inmóvil captado por la antena de Pellegrini y Presidente Roca. Los fiscales señalan que a las 18.06 Jesús Romano llegó al departamento de Maxi en Pellegrini casi Corrientes y le mandó un mensaje de texto a Walo. Entre las 18.08 y las 18.34 el teléfono de Walo estaba inmóvil, captado por la antena de Pellegrini y Presidente Roca, al igual que los teléfonos de Sergio "Chuno" Acosta y Héctor David "Porteño" Rodríguez. A las 18.35 Maxi murió ejecutado a 200 metros de allí. A partir de las 18.38 el teléfono de Walo comenzó a moverse tomando el mismo camino de regreso a su casa. A las 19.06 el aparato volvió a ser captado por la antena de Doctor Riva 3241 que es la que corresponde a su domicilio.

En la narración acusatoria Walo es el que marcó a la víctima y por eso está preso. Chuno y Porteño son quienes la matan. ¿Pero quién ordenó el crimen? Los fiscales señalan que fue el entonces jefe de la barra brava de Newell's Old Boys, Diego Panadero Ochoa. Estos afirman que por la nueva prueba incorporada, que determinó la revocatoria del sobreseimiento de Ochoa y será investigado nuevamente como instigador del asesinato, queda claro que Chuno Acosta le fue informando a Ochoa de las intenciones de Quemadito Rodríguez de tomar el liderazgo de la hinchada. Y Acosta tiene una relación de parentesco con Jesús Romano, quien entregó a Quemadito haciéndolo salir del edificio donde vivía para exponerlo a la fácil cacería de sus asesinos.

Los roles. En un acto formal en Tribunales, el 8 de mayo de 2013 Diego Panadero Ochoa, por entonces líder de la barra brava de Newell's, le dijo a una fiscal que no conocía a Sergio "Chuno" Acosta y a Héctor "Porteño" Rodríguez. Los dos están presos acusados de ser los sicarios que ejecutaron a Maximiliano "Quemadito" Rodríguez. El Panadero negaba conocerlos porque ya estaba sospechado de ser el instigador de ese crimen y por haber enviado para concretar tal propósito a Chuno y Porteño. Al menos eso dicen los fiscales que quieren llevarlo a juicio.

Un mes después del homicidio de Quemadito, Newell's jugó en Rosario con Universidad de Chile por la Copa Libertadores de América. Ese día, el 5 de marzo de 2013, Porteño le dijo a Chuno en un mensaje interceptado entre los celulares que ambos usaban: "Te fuiste a la cancha maraca con el jefecito Pana jaja". Para los fiscales es un elemento que desmiente a Ochoa. Al igual que una fotografía en la que Panadero aparece al lado de Betito Godoy, que está con condena firme por asesinar a su antecesor en la barra, Roberto "Pimpi" Camino, y al propio Porteño Rodríguez, tras las rejas por la ejecución del Quemadito.

Ochoa aparecía para los fiscales como el ideólogo de tres intentos de asesinato. Dos no se concretaron: el de su ex ladero Matías Pera, en 2010, y el del propio Quemadito Rodríguez, el 27 de enero de 2013. El último sí se consumó: el de Quemadito nueve días después de la fallida tentativa. En diciembre de 2014 la Cámara Penal había rechazado que Ochoa fuera instigador de esos tres hechos. El juez Juan Andrés Donnola sobreseyó incluso a Panadero por no encontrar evidencia para ir a juicio. Pero el fiscal Luis Schiappa Pietra no estuvo de acuerdo y pidió nuevas medidas.

Demasiados teléfonos. Lo que se encontró a partir de esa búsqueda envuelve de indicios incriminatorios a Panadero y en ellos se apoyó la camarista Carina Lurati para revocar los sobreseimientos que ahora lo llevarán a un seguro juicio. En la casa de Panadero se secuestraron 14 teléfonos cuyos contenido, según los fiscales, derrumba la idea de que son frágiles los elementos que vinculan a Ochoa como ideólogo del crimen de Quemadito. Para los acusadores, en realidad esta nueva prueba deja al desnudo varias reiteraciones:

* Que Ochoa tenía motivos para eliminar a personas que eran de su conocimiento.

* Que conocía a quienes las intentaron matar o las mataron. Y que fue quien encargó las ejecuciones.

* Que lo hizo para asegurar su liderazgo en la barra rojinegra cada vez que esa supremacía se encontraba amenzada porque ser el jefe le reportaba beneficios económicos.

* Que Ochoa es quien enlaza y relaciona todos estos hechos violentos que tienen como peculiaridad haber ocurrido en el seno de la hinchada de Newell's.

Por su parte, la defensa de Ochoa ejercida por Ignacio Carbone sostiene que no hay ningún elemento para dar vuelta la situación de Ochoa y hacerlo responder por esos tres intentos de homicidio. La teoría de la Fiscalía, para Carbone, es "una construcción novelada, un cuento". Sin embargo la camarista Lurati aceptó el planteo de la Fiscalía.

Ánimo de venganza. Para los acusadores el motivo conocido de la violencia de Ochoa es haber sido desalojado violentamente en septiembre de 2010 del paraavalanchas leproso por las personas que luego terminaron atacadas a tiros o muriendo. El ya citado Quemadito Rodríguez, que sufrió dos atentados en nueve días; y Matías Pera, atacado con cinco tiros en noviembre de 2010 de parte de Jonathan "Cachorra" Crescente, condenado por ello a 9 años de prisión, quien habrían dicho antes de apretar el gatillo: "Esto te lo manda el Panadero por traidor".

Los fiscales remarcan que Ochoa manejaba, como él admite, una estructura organizada, la barra de Newell's. Para ello utilizaba una flota permanente de teléfonos y el uso obsesivo de celulares en cantidad incomprensible, para cualquier persona común es una práctica habitual para ocultar la pertenencia de esos aparatos, de lo que se dice y de lo que se hace. Según los acusadores, el descarte períodico de líneas mediante su activación y desactivación, altas y bajas, utilización de diferentes líneas en el mismo aparato con el cambio de chips prepagos es una modalidad de una organización delictiva. Ochoa uso cinco números diferentes entre 2012 y 2013.

El fiscal Luis Schiappa Pietra y la fiscal de Cámaras Marita Iribarren hablan entonces de un accionar sistemático: Ochoa ordenó limpiar la escena de los que le disputaban el poder de la barra, que no era otra cosa que supremacía económica. Así fue instigador del homicidio de Pimpi Camino (por esto está preso rumbo a juicio) pero también de los dos atentados contra Quemadito y del ataque a tiros contra Matías Pera. "Las historias se repiten calcadas y el instigador se reitera siempre en el mismo nombre y apellido. Sólo cambian los nombres en las lápidas de las víctimas", sostuvieron en el primer tramo de la imputación.

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