Jueves 25 de Junio de 2009
Las mujeres que trabajan en el prostíbulo donde la semana pasada fue asesinado el policía Emanuel Del Mastro volverán a declarar como testigos del crimen. En tanto, los investigadores tienen en carpeta a cuatro hombres como presuntos autores del hecho tras encontrar algunas coincidencias entre los rostros captados por la cámara de video del local y algunas fotos de los álbumes policiales.
Si bien aún no se descartó ninguna hipótesis, los investigadores se inclinan por el robo o intento de asalto. A esa conclusión preliminar llegaron al observar una vez más las imágenes de video captadas por una cámara ubicada sobre la escalera de ingreso a la casa. El crimen de Del Mastro fue atribuido a una causa fortuita.
"La actitud de sorpresa que tiene el segundo hombre parece no ser la de un asesino que llega a ejecutar a la víctima. Además, el tipo que dispara sobre el policía lo hace de una forma que parece desencadenarse por algún hecho imprevisto. Si lo hubiesen querido ejecutar, el autor y su cómplice habrían realizado otro tipo del movimientos", sostuvo ayer una fuente de la investigación. "Además, cada tanto se producen asaltos en lugares como esos y no trascienden o directamente no se denuncian por razones obvias", explicó.
Según fuentes judiciales, las chicas que trabajan en el burdel volverán a declarar. Los investigadores quieren descartar su vinculación con el episodio. Además, y si bien la hipótesis de la venganza aparecería en un segundo plano, los pesquisas quieren saber quien es el policía al que Del Mastro reemplazaba el jueves pasado.