Sábado 06 de Agosto de 2022
La trágica muerte de Lucas Giovanni Vega Cavallero mantiene en conmoción a Rosario Central. El chico de 13 años que la noche del lunes fue asesinado a balazos en barrio Emaús había jugado en las inferiores del club. Y ayer los chicos de la cuarta y quinta división de AFA lo recordaron. Salieron a jugar sus partidos ante Banfield en la Ciudad Deportiva de Granadero Baigorria con una bandera que recordaba al niño que llegó a jugar para el equipo canalla el torneo de infantiles de AFA hasta 2019. "Justicia por Lucas", dice la pancarta.
La bandera que evocó la memoria del nene que llegó al club de Arroyito a los 7 años también se desplegó en los partidos que la séptima, octava y novena división de Central jugaron contra Banfield en el conurbano bonaerense.
Lucas Vega tenía 13 años, jugaba en las infantiles de Rosario Central. En su perfil de Facebook lucía una foto en pleno partido, escapando con la pelota en los pies de dos marcadores de Boca que lo seguían desde atrás. La noche del lunes, cerca de las 22.30, Lucas estaba con su hermano Javier, de 15 años, y otros amigos de la misma edad.
Fueron sorprendidos a balazos en la esquina de Génova y González del Solar. Según la versión preliminar, los agresores pasaron en un auto y gatillaron más de 20 veces, a juzgar por la cantidad de vainas servidas levantadas en el lugar del hecho. Además de Lucas también recibieron balazos otros chicos: su hermano de 15 años y otros dos amigos de la misma edad. A uno de ellos le tuvieron que amputar una pierna el jueves, según confirmaron desde el Hospital Clemente Alvarez, para salvarle la vida.
Lucas había nacido el 8 de noviembre de 2008 y comenzó a jugar en el Club 7 de Septiembre. Dos años después pasó a Rosario Central. Debutó con la camiseta núimero 7 el 2 de abril cuando los canallas le ganaron5 a 0 a Almirante Brown y Lucas convirtió un gol. Jugó hasta junio de 2019 y tras el freno por la pandemia de Covid empezó a entrenar en forma intermitente. En noviembtre del año pasado el club le comunicó que le quedaba el pase libre. "Era un chico bárbaro, siempre positivo", dijo Raúl Sperling, quien dirigió a Lucas hasta 2019 en Central.
La violencia con armas de fuego en Rosrio está en unos de sus puntos históricos culminantes lo que supone un situación de colapso de la seguridad pública urbana. Con el asesinato de Lucas Vega se contabilizaban 18 los menores de edad muertos a balazos en lo que va del año. Un día después mataron a balazos a Zoe Romero, una estudiante secundaria de 15 años del Normal 3, que había puesto una despensa con su novio en la zona sudoeste de la ciudad, lo que elevó la cifra a 19. Son completados siete meses del año cinco muertes más de chicos y adolescentes que la totalidad de 2021 en Rosario cuando las víctimas de ese rango etario fueron 14.