Policiales

Ladrones sacan de la cama a una familia, le roban y huyen en su auto

Cinco asaltantes armados rompieron una ventana y entraron a una casa de Esmeralda al 4000. Despertaron a cinco personas y las ataron. Saquearon la vivienda y escaparon en un Peugeot 307.

Miércoles 25 de Mayo de 2011

Cerca de las 3 de la madrugada, Rubén escuchó un fuerte ruido en la cocina de su casa de Esmeralda al 4000, que lo sobresaltó. A los pocos segundos, cuando atinó a encender su velador, se topó con varios delincuentes que lo apuntaban desde los pies de la cama en la que también descansaba su esposa. Eran cinco ladrones bien decididos y con un importante poder de fuego. Portaban una pistola, un revólver y una escopeta de caño largo.

A la pareja de 57 años, los redujeron, los maniataron y, tras privarlos de su libertad durante una hora, les robaron 4 mil pesos, alhajas, dos televisores y un LCD. Cargaron todo en el auto de la familia, un Peugeot 307 modelo 2008, y se fueron.

"Está claro que venían por más", reflexionó Hernán, uno de los tres hijos del matrimonio. "Lo más importante es que mis viejos están bien, los golpearon un poco como para que entendieran quien llevaba la voz cantante. Lo demás son bienes, plata, eso siempre tiene solución", dijo. "Los ladrones tenían una pistola, un revólver y una escopeta de caño largo", explicó este muchacho de 33 años. "Entraron por el fondo arrancando una celosía de una ventana. Si bien mi papá escuchó, no alcanzó a despabilarse y ya tenía a los tipos apuntándolo desde los pies de la cama".

Corazón de Tablada. Rubén y su familia residen hace cinco años en una vivienda ubicada en Esmeralda entre Dr. Riva y Centeno. Una zona de Rosario donde no son poco habituales los cruces a tiros entre pandillas. Con ese telón de fondo, Rubén habita la vivienda de fachada modesta, de esas que tiene todo el confort planteado puertas hacia adentro.

La vivienda está custodiada por dos perros. Ahí reside junto a su esposa y uno de sus tres hijos, que es viajante. Junto a Hernán trabaja en el taller mecánico sobre Entre Ríos entre Gálvez y Virasoro. "Venían por más. A lo mejor se pensaron que mi papá, como tiene un Peugeot 307, tiene plata. O se creyeron porque andamos con camioneta y esos vehículos, es que en la casa había una fortuna. Somos mecánicos y trabajamos de eso. A lo mejor se equivocaron de casa", relató Hernán.

El lunes por la noche en la casa de Esmeralda al 4000 sólo estaban Rubén y su esposa. Su hijo, el viajante, estaba ausente de la ciudad por cuestiones laborales. De acuerdo al relato de Hernán, todo comenzó aproximadamente a las 3.30 de la madrugada. A la hora señalada Rubén escuchó un fuerte ruido que provenía de la cocina de su casa. Una ventana al fondo de la vivienda, donde en un patio amplio hay un quincho y una pileta, estaba forzada. La casa está conectada fondo con fondo con las residencias que tienen ingreso por calle Chacabuco, la paralela a Esmeralda.

Cuando Rubén se incorporó, encendió la luz y por lo menos tres hombres lo apuntaban. Los maleantes tenían buzos con cierre, que les cubrían el mentón, con los que trataron de ocultarse mínimamente el rostro. Tras ese amargo despertar, al dueño de casa lo llevaron a los empujones hacia el comedor. "Con mi mamá se portaron correctamente. Como sufre de presión, le dejaron tomar la medicación y la ataron no tan fuerte. A mi papá le pegaron más, para que dijera donde tenía el dinero", explicó el muchacho. Para amarrarlos usaron cordones de zapatillas y calzas de lycra.

Una hora adentro. Los ladrones estuvieron dentro de la vivienda poco más de una hora. Se movieron de manera organizada, de profesionales de robo en banda. Arrancaron la conexión de telefonía fija y se hicieron con un botín de 4 mil pesos, alhajas familiares, dos LCD de 29 pulgadas y un reproductor de DVD. Todo eso lo cargaron en el Peugeot 307 modelo 2008, color champán, dominio GEX 260, que los hijos le habían regalado a Rubén hace una semana para su cumpleaños 57.

El auto estaba dentro del garaje de la vivienda. "Con mis hermanos juntamos la plata y se lo regalamos para el cumpleaños. ¡Qué se yo! A lo mejor estos tipos pensaron que porque mi viejo tenía un auto de 70 mil pesos adentro había una fortuna", recalcó Hernán.

"Después de que se fueron mi mamá se logró zafar. Lo desató a mi papá y se cruzó de una vecina a llamar a la policía. A los cinco minutos había cuatro autos del Comando frente a casa", explicó el hijo de las víctimas. "Lo importante es que no les hicieron nada, físicamente", comentó.

El muchacho tenía la idea firme de que los ladrones ingresaron por los techos y se descolgaron al patio para luego romper la ventana y entrar a la casa. El robo es investigado por la comisaría 16ª y la Brigada de Investigaciones. Al cierre de esta edición el 307 color champán no había aparecido.

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