Sábado 03 de Marzo de 2018
Un matrimonio afincado en el barrio Candioti Sur de la ciudad de Santa Fe volvió de sus vacaciones y se topó con lo peor. Ladrones "profesionales" habían ingresado a la propiedad y aprovechando su ausencia revolvieron cada uno de los rincones y robaron cuatro televisores, una veintena de relojes, perfumes, alhajas, dinero y dos escopetas profesionales.
Según comentaron Carlos Alberto Bambossi y Mariela Barrera al diario El Litoral de la capital provincial, todo pasó mientras ellos estaban de vacaciones. "Estábamos en Uruguay cuando mi mamá nos avisó. Ella vino a casa a regar las plantas el sábado a la tarde, desactivó la alarma y en ese momento se encontró con un caos. Los sillones estaban dados vuelta, con los forros cortados. Todos los cajones de los muebles en el piso. Todo desparramado", relató Mariela al medio santafesino.
Según determinó la policía de la Unidad Regional I, los maleantes estudiaron el lugar antes de cometer el escruche. Es que las cámaras de vigilancia de la vivienda así como las de algunos vecinos de la cuadra fueron movidas para que no pudieran enfocar cuando los delincuentes saltaban sobre el tapial para acceder al patio de la casa, donde arrancaron la reja de la única ventana que no tiene sensor de alarma. Por allí entraron a la casa de Las Heras al 3000.
Sin dejar huellas
El jueves anterior a que eso sucediera ladrones habían tratado de ingresar al taller de Carlos Alberto, ubicado a pocas cuadras forzando una cerradura pero no tuvieron éxito como en la casa de la familia, donde no dejaron ni una sola huella digital, según los peritos. Además destrozaron el equipo de almacenamiento de las grabaciones de las cámaras de vigilancia, la alarma nunca sonó y hasta se dieron el gusto de tomar varias cervezas que había en la heladera. También lograron abrir una antigua caja fuerte empotrada en una pared. "No sabemos cómo hicieron. Es de las viejas, gruesa y pesada. Tiene llave y clave, pero igual la pudieron forzar y robaron plata", explicaron las víctimas.
Los delincuentes se llevaron cuatro televisores (dos de 55", uno de 48" y otro de 40"), varios relojes (dejaron tirados los que no eran tan costosos), perfumes, alhajas, dinero en efectivo y dos escopetas profesionales. "Desaparecieron todas mis remeras, todos mis pantalones y hasta todos mis calzoncillos... una linterna, la pava eléctrica, la patineta de mi hija, tres notebooks, una guitarra, dos parlantes de karaoke, una cámara «go-pro», una excelente réplica de pistola calibre 9 milímetros que es encendedor. Fue más que una mudanza. Fue toda una movida la que hicieron y nadie vio absolutamente nada", se quejó la mujer.
En tanto el hombre caracterizó a los ladrones como profesionales ya que "a pesar de vaciarnos la casa no se llevaron el I-Phone de una de mis hijas porque sabían que ese aparato se puede rastrear".
Finalmente, Ambrossi sostuvo ante el diario santafesino que reforzará las medidas de seguridad de su vivienda y solicitará a la Municipalidad que instale un "domo" en la esquina. "No tengo problema en comprar yo el aparato, pero necesitamos más seguridad".