La suerte deun colectivo a la madrugada

Jueves 27 de Abril de 2017

En la fuga de la comisaría 5ª al menos uno de los diez presos que ganaron la calle se provocó una seria lesión en una mano con uno de los barrotes y dejó su rastro en las paredes que escaló para acceder a la cochera lindera por la que huyó.

Tras ello, el muchacho se envolvió la mano que sangraba y tuvo la fortuna que muchos trabajadores no tiene a la madrugada. Por calle España y Riobamaba pasó un colectivo de la línea 132 con destino al barrio Tío Rolo, en el sur rosarino y se subió, según se comentaba ayer en los pasillos de Gobernación a partir de la denuncia que habría presentado una mujer que subió al mismo colectivo en 27 de Febrero y Oroño.

Esa mujer observó al joven en uno de los últimos asientos y con una mano envuelta en una camisa manchada con sangre. Cuando el ómnibus llegó a la altura de Ovidio Lagos y Acevedo, unas cuadras antes de la Jefatura, el joven literalmente se tiró de la unidad emprendiendo una veloz carrera. Es que allí ascendió un uniformado que supuestamente iba a tomar servicio a la sede de la Unidad Regional II y que no logró descubrirlo.

Todo ésto deberá ser investigado por la fiscal de Violencia Institucional Karina Bartocci y su par de Flagrancia en turno para identificar y apresar al prófugo.