Policiales

La odisea de un pasajero que subió a un taxi manejado por un joven que había robado el coche

El martes por la noche Lisandro Cattáneo tomó un servicio para ir a la radio. El chofer estaba nervioso y confundía las calles. Al llegar a destino se enteró que el falso chofer era en realidad un ladrón.

Jueves 23 de Julio de 2015

Lisandro Cattáneo es un abogado que vivió una verdadera odisea cuando el martes por la noche subió a un taxi. Durante el viaje notó que el chofer estaba nervioso y confundía el recorrido a tomar. Cuando bajó vio cómo otro chofer logró cerrarle el paso y comenzó a discutir con el conductor. Allí se enteró que fue pasajero de un coche que había sido robado.
 
Además de abogado, Lisandro tiene un programa de radio que se emite los martes y jueves a las 20.30. Como se le hacía tarde, el martes por la noche tomó un taxi tipo Renault Kangoo en 3 de Febrero al 600, para dirigirse a la radio ubicada en la zona de San Martín y Rioja.
 
"El tipo estuvo cinco minutos para poner el reloj en orden. Decía que se le trababa. Era un chico jovencito y lo notaba muy nervioso", contó Lisandro a "El primero de la mañana" de La Ocho. El tiempo que quería ganar lo estaba perdiendo. Incluso el supuesto chofer tomó mal el recorrido. "Cuando llega a Laprida en lugar de seguir hasta Maipú dobla hacia la izquierda, hacia la zona sur, le digo que se estaba equivocando y que lo iba a guiar yo porque parecía que no conocía las calles", continuó.
 
Con la sospecha a flor de piel y una mano en la manija de la puerta del taxi —"cualquier cosa me tiro, porque algo raro percibí", confesó Lisandro— logró llegar a destino. Sacó los 30 pesos para pagar el viaje, el conductor tomó el dinero sin contarlo y lo obligó a bajarse rápido. Mientras tanto, Lisandro divisó cómo otro taxi lo cruza por delante en clara señal de cerrarle el paso.
 
Recién al bajar vio cómo el taxista recién llegado estaba tomando del cuello al joven que lo trasladó, acusándolo de ser un ladrón de taxis. Pero el falso conductor logró zafar y huyó del lugar. Cattáneo se enteró así que quien lo llevó era un falso chofer que había robado un taxi.
 
"No tuve miedo en ningún momento. Pero cuando agarra Laprida hacia el sur pensé: me tiro. Después me calmé pero estaba alerta. Y otra cosa que pensé fue que si el taxista lo increpaba antes de que yo me baje y este se escapa yo quedaba como rehén, porque el tipo salió a mil", reflexionó sobre los momentos de tensión vividos el martes por la noche.
 
 

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