La magnitud del problema

Lunes 13 de Octubre de 2008

"El país no tiene una política pública orientada a la niñez", dice a La Capital el juez de Menores Juan José Carmona. Afirma que sería más eficaz una política de prevención en los sectores más vulnerables de la sociedad que poner en práctica los instrumentos que prevé la ley para los chicos en conflicto.

  En su juzgado en lo que va del año ingresaron 1.300 chicos acusados por delitos y lo que plantea el magistrado sacude: los 1.300 consumen drogas. Son jóvenes con grave deterioro de la salud psíquica. La mayoría son no punibles, es decir, no pueden recibir una sanción penal. La intervención judicial en casos de chicos hundidos en este trance es disponer internación, pero el Ejecutivo debe ofrecer los sitios de rehabilitación. "El tribunal no puede inventar lugares. Eso corresponde a la administración pública", afirmó.

  El caso de Nicolás se tramita en el tribunal de Carmona. El chico estuvo detenido en el Irar, pero el 3 de octubre pasado, dispuso que fuera liberado bajo el régimen de la libertad asistida con una terapia. "No se le puede prolongar la detención porque hay una cuestión subjetiva, el consumo de drogas", explicó.

  Carmona dice que estos chicos "no tienen soporte" y muchos terminan robando a sus propios familiares. Aduce que Nicolás requiere mucha contención. "Hay que articular los dispositivos para que haga terapia en el hospital Provincial".

  La responsable provincial de la Dirección de Justicia Penal Juvenil, Silvia Crescente, señaló que existen diferentes iniciativas para evitar el encierro de chicos en conflicto con la ley. Citó los programas de libertad asistida, servicios a la comunidad y cuidado socioeducativo.

  Crescente explicó que el propósito es articular un proyecto de vida para los chicos, con dos ejes, educación y formación laboral, para insertarlos en la sociedad. El abordaje es a partir de un trabajo "territorial" que incluye el barrio y la familia de los adolescentes. "Tenemos que acompañar a quienes les brindan contención afectiva y ayudarlos para que tenga una vida alejada de lo delictivo", sostuvo.

  A su vez, la funcionaria explicó que, desde la dirección, se articulan acciones "focalizadas que tienen que ver con la pobreza". Y expresó que el trabajo se realiza con los ministerios de Desarrollo Social y de Salud.