Viernes 05 de Junio de 2009
Marcelo Serrano, quien retrataba eventos sociales, fue condenado por violar a una niña de 10 años y a otras dos de once, en su casa de la ciudad de Berisso. Además las fotografiaba, filmaba y amenazaba con matarlas.
La investigación comprobó que el hombre daba golosinas y dinero a las niñas, a las que violaba y filmaba, bajo la amenaza de que si contaban lo que sucedía mataría a sus familiares.
Para el Tribunal Oral Criminal III que condenó al fotógrafo, quedó probado que el hombre colocaba "una filmadora junto a la cama" y filmaba los abusos sexuales, exhibiéndoles a las niñas videos de contenido sexual explícito.
Los jueces consideraron que el acusado es autor penalmente responsable de "abuso sexual de menores gravemente ultrajante, con acceso carnal por vía oral en perjuicio de la niña de 10 años y de las dos de 11".
Para la condena, los jueces tuvieron en cuenta las edades de las víctimas, el lugar donde cometía los abusos, el aprovechamiento de la situación socioeconómica, el suministro de cigarrillos para marearlas y aumentar su indefensión.
También consideraron un agravante que el hombre utilizaba a la niña de 10 años para que llevara a sus dos amiguitas y el daño que ocasionó, en especial a la más pequeña, que según su madre no quería ir a la escuela porque la insultaban.