Policiales

La fiscal dijo que el atentado al micro de Newell's fue para matar a Ochoa

Alega que tres de los acusados aparecen en la escena criminal delatados por sus contactos telefónicos Para las defensas no hay pruebas y la acusadora reconoció que la evidencia es escasa.

Martes 13 de Diciembre de 2011

En el inicio del juicio oral en el que se investiga la conducta penal de los cuatro imputados por el crimen de Walter Cáceres, el chico de 14 años baleado en un ataque a tiros contra micros con hinchas de Newell's frente al barrio Las Flores, la fiscalía sostuvo que la balacera fue planificada para matar a Diego Panadero Ochoa, el jefe de la barrabrava de Newell's, motivado por el enfrentamiento de dos facciones antagónicas que se disputaban el control de la hinchada leprosa. La fiscal Ana Rabin señaló que tres de los cuatro acusados por el trágico episodio, Claudio Fernando el Chino Fleitas, Claudio Ariel l Pájaro Cantero y César Raúl Marchetti, concretaron el ataque armado porque el rastreo de los contactos telefónicos que se intercambiaron los imputados el 4 de febrero del 2010 -el día del hecho- determinó que se encontraban en la escena del suceso. A su vez, con relación a Mariano Salomón le atribuyó haber colaborado con los coautores del ataque brindando información de los movimientos de los dos colectivos en que viajaban los hinchas de Newell's.

Sin embargo, los defensores de los acusados desestimaron el planteo de la fiscal y afirmaron que en la causa no existen elementos de prueba contra sus clientes. A las 8.30 de ayer ya estaban sentados los cuatro acusados en la sala del primer piso de los Tribunales, separados por un cordón de dos policías de sus familiares y allegados. La figura corpulenta de Salomón vestido con una remera de color naranja estridente y vaquero sobresalía del resto de los tres imputados. A su izquierda estaba sentado Cantero con el pelo ensortijado y el rostro sonriente flanqueado por sus abogados, Carlos Varela y Adrián Martínez.

En el inicio de la audiencia, el padre de Walter Cáceres, Juan Carlos, no pudo ingresar al recinto. Pudo hacerlo luego de un receso cuando los actores del debate penal desistieron de que declarara como testigo. Quienes no ingresaron a la sala de audiencia fueron dos mujeres de la comunidad gitana, que son familiares de Salomón.

Luego de que el juez José Luis Mascali, presidente del tribunal que integra junto Edgardo Fertitta y Julio César García, explicara cómo se desarollaría la audiencia, la fiscal Ana Rabin formuló la acusación. Señaló que el suceso no fue "un ilícito común" y que hubo una falta de interés para esclarecer el hecho para admitir la falta de elementos contundentes para sostener la imputación. "No se acercó nadie de quienes viajaron para brindar su testimonio y señalar a los culpables", afirmó la representante de la acusación. "Mataron a Cáceres, pero el objetivo era asesinar a Ochoa por una lucha de intereses de la barrabrava de Newell's y lo vamos a demostrar", aseguró.

"Al borde de la indefensión". El primero en responder el planteo de la fiscal fue Fausto Irure, abogado de Fleitas y Marchetti. Sostuvo que sus clientes no tuvieron participación en el hecho. "Están al borde de la indefensión en el proceso penal. La fiscal hizo lo que quiso. Hoy me enteré de que son coautores de figuras penales que la fiscal enumeró con vaguedad porque no describió las circunstancias que rodearon al suceso ni cómo arribó a las conclusiones para acusar a mis clientes. Y para resaltar las desprolijidades que hubo en la investigación del caso citó a las diferentes personas que fueron detenidas y luego sobreseídas ante la ausencia de prueba para incriminarlos. Mencionó al policía Guillermo Aguilera - no llegó a juicio luego de que la fiscal desistiera de acusarlo- a Ariel Cantero y a los hermanos Cardozo.

Con relación a Marchetti sostuvo que se presentó en forma voluntaria y quedó detenido luego de brindar una declaración informativa en el juzgado de instrucción interviniente. "El 3 de marzo del 2010 mi cliente lo llamó por teléfono a Fleitas para invitarlo a comer un asado con unos amigos. Fleitas no fue pero sí lo hizo Marchetti. En realidad, fueron numerosos los llamados entre elllos porque son amigos", detalló el letrado.

A su turno, Varela sostuvo que las detenciones de los imputados se produjeron a pocos días de los crímenes de Juan Alberto Bustos, ex barrabrava de Rosario Central, y de Roberto Camino, en un clima de inseguridad que perjudicaba la posibilidad de ser reelectos a quienes representaban al gobierno provincial. "Toledo (Osvaldo, entonces jefe de la policía rosarina) le dijo al inefable Fornero (jefe de Orden Público) que detuviera a quien fuera. Además en el homicidio de Camino estuvo involucrado el Angelito Negro, un subalterno de Toledo", disparó el letrado.

Varela afirmó que no se puede suplir la falta de elementos convincentes para condenar a una persona con "la intuición". "No se le puede atribuir a Cantero la autoría del hecho sin pruebas y simplemente porque carece de legitimidad social. Además no se conocen los contenidos de los llamados telefónicos entre los imputados), los reconocimientos fotográficos (de los acusados) violaron normas procesales y se confeccionaron actas policiales falsas", detalló.Pidió para su cliente la aplicación del principio de la duda.

El planteo de Marcelo Piercecchi, abogado de Salomón, fue más breve. Sostuvo que su cliente fue llevado al juicio por una acusación carente de fundamentos. "Es ajeno al hecho. No pudo cooperar como dice la fiscal porque no se probó que tuviera el celular que le atribuyeron", indicó.

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