Lunes 02 de Octubre de 2023
Laura Garcilazo, hermana Ivana, la hincha de Rosario Central que murió el sábado a la tarde tras recibir un piedrazo en la cabeza cuando volvía con su novio del Gigante de Arroyito tras el clásico con Newell's, reclamó justicia y el pronto esclarecimiento del hecho que terminó con la vida de su familiar. La joven, mientras trataba de terminar junto a otros familiares con todos los trámites para poder disponer de los restos de su hermana describió cómo era Ivana y las horas previas al partido de fútbol más importante de la ciudad.
Laura contó que Ivana hacía dos meses que había entrado a trabajar en un supermercado y que para aumentar sus ingresos se había incorporado al sistema de cadetería “Pedidos Ya”. Como muchos fans del fútbol hacía todas los esfuerzos para combinar sin interferencias las obligaciones con la pasión por el fútbol-
“Ivana amaba la cancha. Iba al Gigante cada vez que Central jugaba de local. Era socia y concurría al Caribe Canalla, porque le encantaba el club. Al novio también. A veces Ivana trabajaba y se encontraba con el novio directamente en la cancha. El sábado, salió del trabajo y se fue al estadio en su moto. Hacía dos meses había entrado al supermercado y también trabajaba en Pedidos Ya. Era feliz”, señaló Laura en declaraciones a LT8.
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Laura recordó que Ivana “era muy trabajadora y por eso tenía muchísimos amigos. Era joven y peleaba por todos, nos había apoyado en un momento grave por un momento feo por el que atravesó la familia. Un tema de abuso. Ahora pedimos justicia por ella”.
Laura contó también que ella es hincha de Newell’s Old Boys y que cuando se enteró del resultado del partido se había preparado para recibir “las gastadas” de su hermana en la reunión familiar del domingo. “Yo ya me había resignado a que me hiciera todos los chistes. Desde que tuve a mi hijo dejé de ir a la cancha de Newell’s, ya no era fanática. Pero ella sí”.
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La mujer rememoró esa tarde de sábado y contó un dato singular sobre cómo el folclore sano del fútbol puede cruzar a muchas familias. “El sábado yo me había ido al río con mis amigas y había llevado a mis hijos de 4 y 7 años. Cuando íbamos por bulevar Rondeau con los nenes, nos cruzamos con el colectivo que llevaba a los jugadores de Central al estadio. Mis hijos estaban felices porque Ivana los hizo a los dos de Central. Los nenes todavía no saben nada de lo que pasó con la tía”, recordó Laura.
“Ivana me los hizo a los de Central, iban los dos con la camiseta y estaban felices porque se cruzaron con el colectivo de Central y ellos saludaban a los jugadores. En ese momento le enviamos un mensaje a Ivana. Mi hija le envió un mensaje: Tía cruzamos al colectivo estamos felices, es el día más feliz de la vida. En ese momento, Ivana estaba en su trabajo y nos contestó enviando caras con corazones. Después le envié una foto con los chicos vistiendo las camisetas de Central en el río”, concluyó.