Jueves 27 de Julio de 2023
La exhibición de la bandera que la banda de Los Monos desplegó el pasado 24 de junio en la tribuna popular sur del Coloso del Parque, en ocasión de realizarse el partido homenaje a Maximiliano “La Fiera” Rodríguez, no configura el delito de intimidación pública. Así lo entendió el camarista Javier Beltramone al resolver la apelación presentada por la defensa de Cristian David Ayala, un hombre vinculado al Sindicato de Camioneros de Rosario que había sido imputado por el traslado de ese trapo leproso desde el Gran Buenos Aires al Parque de la Independencia, la tenencia de un arma de guerra e integrar una asociación ilícita liderada por Ariel Máximo “Guille” Cantero que entre otras cosas gestiona negocios ilícitos a partir del control de la barra brava leprosa. Por estas dos últimas acusaciones, el hombre seguirá bajo prisión preventiva por 90 días, según lo dispuso el pasado 11 de julio por el juez de primera instancia Facundo Becerra.
La resolución del camarista Beltramone se conoció este jueves, dos días después de que se realizara la audiencia de apelación, y en su dictamen de 14 páginas el magistrado sostiene que la bandera mostrada por la barra brava durante la despedida de Maxi Rodríguez no hizo “alusión a delito alguno”.
“Todo ha quedado en la interpretación de una bandera. Que se haya logrado determinar quién la hizo, cuánto se pagó y quiénes estarían detrás de ella demuestra la eficacia en la investigación de la Fiscalía, que le aportará mayores evidencias para sostener y robustecer las acusaciones sobre los miembros de la asociación ilícita”, añadió en la resolución.
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Asimismo, Beltramone expresó que es “de vital importancia en orden al tipo penal que se ensaya, referir que no hubo en todos los asistentes al evento deportivo ninguna manifestación inmediata, directa, clara y precisa que a consecuencia de dicha exhibición hubieren sentido una intimidación de modo tal que hubiere ocurrido un masivo desplazamiento de personas, por ejemplo, o que hubiesen dejado el estadio, o en su caso, una verdadera alarma social que cuanto menos en la celebración _desplegada la bandera_ hubiere comportado una reacción de tal magnitud que provoque su interrupción, de modo cuanto menos evidente y apreciable en el tiempo”.
El trapo de la discordia mostraba las imágenes de un pollo, un mono y un toro enmarcados en la leyenda “Nosotros estamos más allá de todo” y con la firma de “Los leprosos”. Y tras la deducción realizada por periodistas que trabajan en temas policiales y judiciales primero, y la admisión posterior por parte de representantes del Ministerio Público de la Acusación, se pudo saber que esas imágenes representaban a Leandro “Pollo” Vinardi, Ariel Máximo “Guille” Cantero y Carlos Damián “Toro” Escobar, líderes de la barra leprosa presos en el penal federal de Ezeiza y referentes de la banda de Los Monos.
En cuanto al acusado Ayala, el mismo fue detenido días después a partir de filmaciones y registros de audio que lo vinculaban como quien viajó en el camión de la empresa para la cual trabaja al Gran Buenos Aires para buscar el trapo de 40 metros de lado en la empresa Aerografías del Oeste, en la localidad bonaerense de Isidro Casanovas la tarde del 23 de junio y trasladarla hasta el Coloso del Parque. En tanto, al día siguiente del partido homenaje, el domingo 25 de junio a las 11.40, se ocupó de retirar el trapo del estadio.
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Beltramonte sostuvo que el delito de intimidación pública “apunta a generar un estado de estupor o pavor en un conjunto considerable de personas indeterminadas, las que aparecen de modo inmediato como víctimas”, y agregó: “La exhibición de la bandera generó un sinnúmero de interpretaciones que fueron posteriores en el tiempo y que significaron aportes de analistas específicos, a los fines de desentrañar qué había detrás del fuerte mensaje, uno en tantos”.
Incluso, en un fragmento del documento, el camarista citó al gobernador Omar Perotti para dar cuenta de que no todos interpretaron de la misma manera el trapo. “Pensó que se trataba de un homenaje a la Fiera Rodríguez”, enfatizó. Pero no hizo mención a la presencia en el estadio del fiscal Matías Edery, otro de los que vieron el trapo pero no actuó en el momento al aducir que el tema lo había tomado el fiscal de Flagrancia en turno y que él junto a su par Luis Schiappa Pietra recién se hicieron cargo de la situación el martes posterior al partido.
“Que la bandera tenía como objetivo -posiblemente- mostrar el poderío de una banda sobre otra solo podía ser advertido por quienes están involucrados, sea como miembros de las organizaciones criminales, los que las investigan, y algún que otro periodista especializado en la materia”, amplió el camarista. No obstante ello, Beltramone decidió que Ayala continúe cumpliendo la prisión preventiva por las imputaciones de asociación ilícita y tenencia ilegítima de arma de fuego de guerra en carácter de autor ya que, a su entender, contribuyó a una “finalidad criminal”.
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En ese sentido, sostuvo que “como reseña la fiscalía, se ha probabilizado que el financiamiento de la bandera se ha obtenido mediante dinero ilícito de la asociación de la banda criminal” de Los Monos. Y que “su conducta lo muestra con conocimiento y cumpliendo órdenes de alguno de los miembros de esa asociación criminal, lo que coloca a Ayala como parte de un eslabón necesario”.
“Ayala despliega la bandera para su filmación, hecho que corrobora la tarea encomendada por quienes están privados de su libertad y lamentablemente cuentan con todos los medios tecnológicos a su disposición. Luego, la lleva al estadio y la retira, por lo que no otra cosa cabe concluir, en el sentido de justipreciar [es decir, valorar] de que el mismo ha colaborado con varios aportes que, tal como en el caso en concreto, si bien no constituyen por sí mismas acciones típicas del delito de intimidación pública, contribuye a una finalidad criminal”, concluyó el magistrado.