Policiales

La Cámara Penal niega una probation para el portador ilegal de un arma

La llevaba en su auto y era apta para disparar. Una jueza aceptó la medida y el fiscal se quejó. Para un camarista en estos casos el criterio del fiscal decide.

Lunes 09 de Septiembre de 2019

La Cámara Penal estableció un importante antecedente al rechazar que un joven detenido hace cinco meses con un arma de guerra en su auto recibiera una probation como sanción por esa conducta, algo que una jueza había aceptado pero a lo que los fiscales se oponían. El camarista Alfredo Ivaldi cuestionó que se le aplicara esa medida al objetar los atenuantes que se habían contemplado para el imputado, al que lo habían apresado con una pistola 9 milímetros tras eludir un control policial.

Pero lo más destacado es que subrayó que en este tipo de delitos con armas, para los cuales existen instrucciones generales del Ministerio Público de la Acusación (MPA), los jueces no pueden oponerse al criterio de los fiscales. En este caso lo que los fiscales buscaban era un juicio oral con vistas a una pena de prisión efectiva. Algo que para el MPA es una política razonable en una ciudad con los índices delictivos incrementados por la utilización de armas.

La resolución de Ivaldi tiene significación en tiempos en que los trámites penales originados en detenidos con armas de fuego produjeron repetidas controversias entre funcionarios del Poder Ejecutivo y del Poder Judicial. Lo que dice el camarista es que frente a delitos de portación o tenencia ilegal de armas los fiscales tienen razones fundadas para desistir de aplicar probation, es decir, suspender los juicios para terminar aplicando en sustitución de la sanción una regla de conducta, como puede ser trabajos comunitarios.

Otros tiempos

El solo hecho de tener un arma de manera ilegal en la calle hoy, a diferencia de años anteriores, se toma como un hecho grave. El criterio de la instrucción del ex fiscal general del MPA Jorge De Olazábal indica que una persona que tiene un arma de fuego y no puede justificar la tenencia o la portación debe quedar detenida.

Y la pena por tener un arma de guerra de procedencia ilegal tiene un mínimo de tres años y medio de prisión, es decir, no es excarcelable.

Discusión

El caso en discusión se dio a partir de la detención de Leonardo T., un joven de 23 años que fue encontrado con un arma en su VW Bora el 31 de marzo pasado en Pueblo Esther. El fiscal Matías Ocariz señaló que no existe posible atenuante para la conducta del acusado. El atenuante exige que debe ser evidente que el acusado no quería usar el arma. Pero para Ocariz en este caso no hay certeza de tal cosa: la pistola 9 milímetros con aptitud para abrir fuego fue incautada en la guantera del auto que manejaba Leonardo T. luego de que éste eludiera un control policial y emprendiera la fuga, lo que obligó a su persecución y detención en la ruta 21.

La defensa de Leonardo T. sostuvo que éste fue detenido en el auto de un familiar y con una mujer cuya imputación fue archivada. Que Leonardo, pese a eludir el control vehicular, no opuso resistencia cuando lo detuvieron. Que el arma fue incautada de la guantera y que no fue utilizada en ningún hecho de la secuencia. Además de que Leonardo no registra antecedentes penales.

Por todo esto la defensa analizó que correspondía un atenuante y pidió una probation. La jueza Silvia Castelli coincidió con la posición de la defensora. El fiscal apeló por lo que el caso llegó a la Cámara Penal.

Ivaldi entendió que para que quepa un atenuante a la conducta de portar un arma sin procedencia legal tiene que ser "cierta, evidente y sin la menor duda" la idea de que no se iba a cometer un delito con ella. El camarista entiende que acá para nada está acreditado eso. La persona imputada estaba en la vía pública en un auto con un arma de guerra. Frente a circunstancias así la ley presume que la persona está en la antesala de un delito puede usar esa arma con fines ilícitos. Eso no vulnera presunción de inocencia, es una presunción legal que se puede romper con prueba en contrario. Sólo que en este caso para Ivaldi esa evidencia no se ofrece.

Mensaje desalentador

La parte central de la resolución es que el camarista no permite que se cierre la acción penal contra el imputado con una probation. Dice que esto es un derecho a favor del imputado pero no absoluto y que para que sea aplicada requiere la conformidad del fiscal, que en este caso no está de acuerdo.

Ivaldi observa que en delitos de portación o tenencia de arma de fuego en los que el MPA quiere tener una política muy severa se debe dar un mensaje claro que desaliente que haya personas armadas en la calle. Desde hace cinco años el sólo hecho de tener un arma de fuego sin documentación o sin ser usuario habilitado es un delito por el cual se imponen condenas cuando antes esos casos solían ir al archivo.

Lo que quiere remarcar Ivaldi es que hay en el presente de Rosario una lógica que vuelve atendible la instrucción del MPA de mostrar severidad en estos casos. Lo que dice defender con su resolución es un principio de persecución. Asegura que no hay nada que haga pensar que alguien lleve un arma cargada, en la calle, lista para su uso inmediato para no utilizarla. Por lo tanto a su criterio corresponde aquí un encarcelamiento efectivo si se alcanza condena aun cuando el acusado es "un joven primario en el delito".

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