La banda que cayó en General Lagos había dado tres golpes en tres meses
Los cuatro delincuentes que sobrevivieron a la espectacular colisión ocurrida el viernes en el ingreso a General Lagos cuando huian tras asaltar un comercio en Casilda y fueron interceptados por la Patrulla de Caminos, pasaron su primer día detenidos en la alcaidía de la Jefatura rosarina.

Domingo 23 de Noviembre de 2008

Los cuatro delincuentes que sobrevivieron a la espectacular colisión ocurrida el viernes en el ingreso a General Lagos cuando huian tras asaltar un comercio en Casilda y fueron interceptados por la Patrulla de Caminos, pasaron su primer día detenidos en la alcaidía de la Jefatura rosarina. En tanto, los investigadores del cinematográfico episodio seguían ayer atando cabos para saber por qué esta banda de pesados del hampa estaba pertrechada como para la guerra.

"Puede ser que estuvieran preparándose para un golpe mayor. Para dar un buen golpe hacen falta dinero y vehículos. Así se amplía la logística y estos tipos buscaban todo eso", explicó una fuente policial.

Norberto Azuquita Soto, Sergio Checu Camos, Sergio El frío Rodríguez, Víctor Giménez y Gabriel Lomo eran los integrantes de la banda que la mañana del viernes puso en vilo a la policía del sur santafesino. A bordo de una camioneta Toyota Hilux robada tres meses antes en Pavón Arriba, asaltaron la mueblería Andreose, en pleno centro de Casilda, poco después de las 8.15. Tras dejar a siete personas maniatadas y alzarse con un botín de unos 40 mil pesos, huyeron por caminos vecinales.

Así llegaron al peaje de General Lagos, en la autopista Aramburu, donde fueron vistos por agentes de la Patrulla de Caminos que realizaban un control. Empezó así una persecución en la que no faltaron los disparos. Pero el destino les jugó una mala pasada a los maleantes. Cuando ingresaban a General Lagos por un camino de ripio, con el patrullero detrás de ellos, se toparon con un camión que hacía maniobras y lo esquivaron. Pero atrás había una camioneta y un acoplado estacionados. Chocaron violentamente contra este último y volcaron en un zanjón. Soto murió. Sus cómplices resultaron heridos y detenidos.

La saga. Según la pesquisa que lleva adelante la División Judiciales de la policía rosarina, el robo de la Toyota Hilux en la que iban los maleantes marcó el inicio del accionar de la banda. Eso fue el 7 de agosto en el cámping del Club Atlético Pavón, a 40 kilómetros de Rosario. Hasta ahí llegaron cuatro hombres armados que redujeron a seis personas y robaron, además de ese vehículo que era del presidente del club, el Volkswagen Golf del vice de la institución.

Nada se supo de la Hilux y de la banda hasta el 7 de noviembre. Ese día, a las 17.30, la Toyota se estacionó frente a la concesionaria Malelo, en San José de la Esquina. Bajaron cuatro hombres armados que redujeron a empleados y clientes y se llevaron 36 mil pesos. De ahí hubo otro impasse hasta anteayer, cuando el vehículo reapareció en Casilda.

Los hombres. Azuquita Soto estaba en la parte final de su segunda condena por robo calificado. La pena de 6 años y 6 meses la cumplía en Coronda y tenía fecha de vencimiento en 2009. Desde el 23 de abril gozaba de libertad asistida.

Giménez, quien perdió una oreja en el violento choque de la camioneta, había sido condenado a 6 años de prisión en 1996 por robo calificado y sus últimos antecedentes datan de 2001.

Checu Camos es el de mayores quilates. Fue investigado por el golpe a la firma Cóndor Group, el 31 de mayo de 2003 en Rosario; el copamiento a la comisaría de Coronel Arnold y el posterior robo de 30 mil pesos y 4 mil dólares en la sucursal del banco Bisel de esa localidad, el 8 de enero de 2003; el atraco a un blindado frente al Banco Municipal de Villa Hortensia, en julio de 2004; y el golpe al banco Galicia de Fisherton, en septiembre de ese año. Según fuentes consultadas, en 2003 fue condenado 5 años de prisión.

Sergio Fabián Rodríguez es todo un veterano. El Frío, como se lo conoce, fue uno de los cómplices que pateó con Sergio Pata Benedetti, el célebre delincuente que el 16 de septiembre de 1999 murió acribillado por la policía tras copar el Banco Nación de Villa Ramallo. Otro detalle también lo vinculó con la banda que entró al Banco Nación: una pistola 9 milímetros que fue hallada tras el trágico desenlace y que había sido robada el 15 de julio de 1999 por Rodríguez al cabo Norberto Taborda, que custodiaba la agencia de la EPE de Alberdi y Génova. El Frío es oriundo de Buenos Aires y llegó a Rosario tras integrar otra emblemática organización: la banda del Gordo Valor. También estuvo imputado por el robo de medio millón de pesos que cometió un grupo de boqueteros en el banco de Santa Fe de Alberdi y Génova en 1995. Su última detención había sido por el robo al banco Bersa de Santa Fe y Corrientes en junio de 2003.