Martes 01 de Agosto de 2017
La modalidad delictiva conocida como secuestro virtual registró un pico en Rosario hasta la detención de una banda cuyos integrantes pertenecían a la comunidad gitana, desbaratada en junio de 2015, a la cual se le secuestraron autos, celulares, alhajas y más de dos millones de pesos.
La investigación judicial a cargo del fiscal Nicolás Foppiani, el mismo que interviene en el caso registrado el domingo en Colón y La Paz, permitió diferenciar roles dentro del grupo y derivó en varias condenas en procedimientos abreviados. Así, se determinó que realizaban hasta 200 llamados por noche hasta ubicar a una víctima vulnerable a la extorsión.
Diecisiete personas fueron acusadas de pertenecer a esa banda tras un trabajo de escuchas, seguimientos de celulares y allanamientos.
El puntapié lo dio un hombre que recibió un llamado, advirtió que se trataba de un engaño y les siguió el juego a los secuestradores mientras su hijo alertaba desde otro teléfono al 911. Esto permitió concretar una falsa entrega de rescate, detener a una mujer que fue a buscar el dinero e intervenir su teléfono.
El principal acusado fue Gustavo "Masacote" Miguel, de 51 años, quien murió en mayo de 2016 al sufrir un infarto en la Unidad Nº 3 de Rosario donde llevaba 11 meses preso, la misma mañana en que iba a dar su conformidad a una pena de 3 años de prisión efectiva.
A la semana sus hijos Gustavo Aníbal Miguel, de 30 años; Adrián Ezequiel, de 26; y David Marcelo, de 24, aceptaron una pena a 3 años de prisión condicional en un abreviado como miembros de la asociación ilícita. En 2015 aceptó pena de 3 años Yanina Miguel por un intento de extorsión. En diciembre pasado acordó la misma pena Carina Miguel, de 36, como integrante de la banda, a la banda cual se le atribuyeron más de cien secuestros virtuales desde abril de 2014.