Juzgan por sideral estafa a banda de "simuladores"
Buenos Aires.— Unas 25 personas serán sometidas a juicio oral acusadas de haber integrado una banda mixta compuesta por civiles, técnicos en telefonía,  policías federales y hasta un agente de la Secretaría de Inteligencia (Side) que cometió millonarias estafas a clientes de bancos en el extranjero...

Lunes 01 de Junio de 2009

Buenos Aires.— Unas 25 personas serán sometidas a juicio oral acusadas de haber integrado una banda mixta compuesta por civiles, técnicos en telefonía,  policías federales y hasta un agente de la Secretaría de Inteligencia (Side) que cometió millonarias estafas a clientes de bancos en el extranjero. Los estafadores desconectaban los teléfonos de titulares de cuentas en el extranjero, solicitaban a esos bancos la transferencia de fondos a otras cuentas y enviaban un fax con datos personales del solicitante. Así lograron mover más de un millón de pesos, aunque no en todos los casos llegaron a retirarlo.
  La clave de la estafa consistía en desviar la línea telefónica de los clientes bancarios. Así, cuando desde las entidades financieras intentaban contactarlos para confirmar si habían pedido una transferencia, los estafadores atendían en su nombre. De modo que las víctimas fueron embaucadas mientras tenían el teléfono roto.
  La banda operaba con contactos en la empresa Telecom (que desbarató el fraude al denunciarlo en noviembre 2005) y en la Policía Federal, donde se obtuvieron copias de documentos y pasaportes que eran faxeados a los bancos junto al pedido de transferencia de fondos.   
  La causa por la sincronizada estafa de “la banda de los simuladores”, como se conoció el caso en los Tribunales Federales,  fue investigada por el juez Daniel Rafecas. El proceso ahora fue elevado a juicio oral y recayó en el Tribunal Oral Federal Nº 6, que deberá poner la fecha de inicio de las audiencias.
  Entre los procesados se encuentran Marcelo Pizzini y el abogado Fabián Goncálvez, considerados jefes de la organización y detenidos en Devoto.

Paso a paso. Las maniobras comprobadas en los más de 70 cuerpos de actuaciones se iniciaban con el desvío del servicio de telefonía fija de los clientes. Esto era realizado por técnicos que desconectaban el cable en las cajas de la vía pública, dejaban al usuario sin servicio y en ocasiones reconectaban la línea a un teléfono portátil.
  Entonces se hacían pasar por los titulares para realizar pedidos de transferencia de sus cuentas en el exterior, tanto a través de llamados telefónicos como vía fax. “Para ello contaban con precisa información de los titulares y de las cuentas”, dijo una fuente judicial. Esos pedidos “llevaban firmas falsificadas o escaneadas y consignaban los teléfonos donde comunicarse para confirmar las órdenes de giro bancarios”, dijo una fuente judicial.
  Así lograban que la llamada no fuera atendida por el cliente cuando el personal bancario intentaba confirmar la solicitud. A veces atendían directamente los imputados. El dinero era trasladado a otras cuentas que se consignaban en notas cursadas por fax a las que los defraudadores tenían acceso.
  Las solicitudes iban acompañadas, en muchos casos, de reproducciones falsas del DNI de los titulares o verdaderas de sus pasaportes. “En estos casos se comprobó habían sido desprendidos de los legajos de la Policía Federal o que directamente el legajo estaba extraviado”, dijo el investigador. (Télam)