Policiales

Juzgan a Milton César por tener un arma de guerra y amenazas

Operativo de gendarmería. El joven fue acusado del crimen de Pájaro Cantero, pero resultó desvinculado. Y en venganza por eso mataron a su hermano, su madre y un amigo.

Miércoles 25 de Febrero de 2015

Milton César, un joven de 23 años que estuvo mencionado como presunto autor del crimen del líder de la banda Los Monos, Claudio "Pájaro" Cantero, y que luego resultó desvinculado del hecho, atraviesa desde ayer un juicio oral y público en los Tribunales por amenazas a una mujer y portación de armas, hecho ocurrido en abril del año pasado en barrio Tablada. A dos días del crimen de Cantero, la familia de César sufrió un atentado en el cual dos sicarios atacaron un vehículo en el que iba su familia. Como consecuencia de ello murieron un amigo suyo, Marcelo Alomar; y su hermano Nahuel. Meses después falleció la madre, Norma, también herida en el episodio.

El incidente por el cual César está bajo proceso se remonta al 13 de abril de 2014. Ese día a las 14.30 el joven merodeaba la zona de Presidente Quintana y Esmeralda. Allí, según la acusación, mientras esgrimía una pistola calibre 9 milímetros amenazaba de muerte a una mujer identificada como Débora R., con quien tendría parentesco.

En manos de gendarmes. En ese momento la víctima logró hacer un llamado de alerta al 911 pero no logró modular datos por un problema de dicción, por lo cual el organimso de control no pudo despachar patrulleros. No obstante, un móvil de Gendarmería Nacional que recorría el barrio por calle Esmeralda logró hacer contacto visual con César.

En esa circunstancia, y al girar por Presidente Quintana, un suboficial de la fuerza nacional le dio la voz de alto. Al advertir la presencia de los efectivos, el sospechoso se dio a la fuga y, tras ingresar a un pasillo de Presidente Quintana 68 bis donde se descartó el arma en el patio de una vivienda, terminó detenido y puesto a disposición de la Justicia acusado de amenazas, desacato y portación de arma de fuego.

Cabe recordar que ese procedimiento fue uno de los más promocionados por Gendarmería luego de hacer pie en Rosario con 1.500 uniformados que saturaron las calles de la ciudad, principalmente los barrios con mayor índice delictivo.

Ayer, en la primera jornada de debates del juicio oral y público que preside el juez Gonzalo López Quintana, bajo una fuerte custodia policial César escuchó los cargos en su contra. La imputación estuvo en manos del fiscal de la Unidad de investigación y Juicio del Ministerio Público de la Acusación, Fernando Dalmau.

El funcionario sustentó su hipótesis en base al relato de la propia víctima, la reproducción del audio del llamado al 911, el testimonio de los cuatro gendarmes que participaron del procedimiento y la exhibición del arma calibre 9 milímetros secuestrada —con marca y numeración limada— reconocida por Débora como la utilizada para amedrentarla.

En tanto, César se declaró inocente del episodio que le endilgan. Dijo que la pistola no le pertenecía y más bien atribuyó su hallazgo a la actividad ilícita de otras personas, ya que en la zona se levantaba un búnker de venta de drogas.

Mínimos antecedentes. En la segunda jornada de debate, que proseguirá hoy, la defensa aportará tres testigos, más otros dos de la actuación prevencional, a quienes se convocó en el momento de la detención para dar fe del acto.

A pesar de las sindicaciones que en su momento sospesaron los investigadores respecto a la supuesta participación de César en el crimen de Pájaro Cantero, ello nuca se pudo comprobar. Es más, ayer se ventiló durante el juicio que el acusado apenas tiene dos antecedentes en el viejo sistema penal: una condena en suspenso de seis meses de prisión por portación de arma civil, y un procesamiento por robo.

César estuvo preso como sospechoso en varias causas en las que no se le pudo comprobar delitos. Entre ellas, el crimen de Cantero, ocurrido ocurrido el 26 de mayo de 2013 y que le costara que en un acto de venganza brutal le mataran a la madre, un hermano y un amigo.

Tras ese hecho el joven salió a proclamar su inocencia públicamente. En una entrevista que brindó a este diario sostuvo que no tuvo "nada que ver" con el homicidio del líder de Los Monos, de quienes dijo que ya habían querido matarlo más de una vez. Y alegó que fue involucrado en ese crimen por la policía, porque "les resulta más fácil engarronar a alguien que no es narco y no les deja plata".

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario