Joana Monzón y Darío “Beco” Correa quedaron presos por 120 días por el homicidio de Vicente Silvera. La causa había estado cerca del archivo, pero testimonios, cámaras, peritajes, celulares y escuchas volvieron a poner bajo la lupa a la organización familiar.
18:31 hs - Jueves 21 de Mayo de 2026
En una audiencia realizada en los tribunales de San Lorenzo, el juez Carlos Andrés Gazza dictó prisión preventiva por 120 días para Joana María Monzón y Darío Rubén Correa, alias “Beco”, acusados por el homicidio de Vicente del Valle Silvera, cometido el 6 de mayo de 2023 en una vivienda de 7 Jefes al 1800. La causa atravesó varias idas y vueltas e incluso estuvo cerca de ser archivada, pero el fiscal Aquiles Balbis logró reactivarla en mayo a partir de nuevos elementos: testimonios de víctimas que sobrevivieron al ataque, peritajes forenses, filmaciones bancarias, análisis de teléfonos celulares y transcripciones de escuchas telefónicas que, según la acusación, comprometen al clan Monzón en el crimen.
A Correa, de 23 años, le imputaron homicidio calificado por el concurso premeditado de dos o más personas en carácter de coautor, abuso de armas, portación de arma de guerra y tenencia de estupefacientes con fines de comercialización. A Monzón, de 29, la acusaron por homicidio calificado por el concurso premeditado de dos o más personas en carácter de instigadora, abuso de armas también como instigadora y tenencia de estupefacientes con fines de comercialización. Para la Fiscalía, ambos integran el clan Monzón, una familia vinculada al narcomenudeo que mantenía una disputa con miembros de la familia Silvera por el control de la venta de drogas en distintos barrios de San Lorenzo.
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Los hechos
El fiscal Balbis le atribuyó directamente a Darío Correa que junto a un menor de edad ingresó a la casa de Silvera camuflados con uniforme policial y portando pistolas calibre .9 mm, y se desplazaron a un ambiente de la casa para disparar al menos en 9 oportunidades contra Vicente del Valle Silvera de 75 años y un menor de 13 años, su nieto. Como consecuencia de ello, Vicente Silvera recibió 5 disparos en su tórax y miembros inferiores que ocasionaron su muerte por hemorragia masiva toraxo-abdominal; mientras que el menor recibió un disparo en el tórax.
La hipótesis del caso presentada formalmente por el fiscal Aquiles Balbis sitúa este homicidio calificado en el marco de una violenta y sangrienta disputa por el control territorial de bancarse en el Barrio Norte de San Lorenzo. La investigación determinó que los imputados Joana María Monzón y Darío Rubén Correa eran parte activa de la organización criminal de corte familiar. Esta banda está liderada desde las sombras por la madre de Joana, Luciana Monzón, y cuenta con ramificaciones operativas compuestas por otros miembros del clan familiar como Carlos Daniel Herrera Fernández (apodado “Daniel” o “Monzón”) y Esteban Manuel Monzón, alias “Chaqueño”.
De acuerdo con las evidencias recolectadas en el legajo fiscal acumulado, la hostilidad entre el clan Monzón y la familia Silvera venía escalando en intensidad desde hacía varios meses. El origen directo de la discordia se remontaba a actividades vinculadas con la venta de drogas en la zona, donde Jonatan y Rodrigo Silvera —sobrinos de las víctimas del homicidio— prestaban servicios operativos para la estructura delictiva de “Los Monzón”. En ese contexto, los jóvenes habrían contraído una abultada deuda económica con Darío Rubén Correa, encargado de la recaudación y la logística.
El 6 de mayo de 2023 Vicente Silvera, su hijo Jorge Raúl Silvera y el pequeño Agustín estaban en el interior de la vivienda. La rutina familiar se interrumpió de golpe cuando un estallido violento sacudió la puerta de acceso principal. Al menos tres hombres jóvenes derribaron la abertura de una patada. Llevaban colocados chalecos tácticos, gorras con la inscripción de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) y esgrimían armas de fuego de grueso calibre.
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Causa archivada
En octubre el 2024, según el portal "El Pregón·, la defensa de Darío “Beko” Correa había presentado una evidencia que alejaba a Beco del hecho, a esa altura del tiempo de la investigación Darío Rubén “Beko” Correa permanecía detenido desde 12 de mayo del 2023, y ya imputado por el delito de homicidio. Tras un año y cinco meses de investigación, el acusado quedó desvinculado por el crimen de Silvera, al corroborarse la coartada presentada por la Defensa.
El acusado se defendió ya que presentó datos que acreditaban que a la hora del homicidio se encontraba en la panadería Sabores en avenida San Martín 1233 y que el lugar contaba con cámaras, cómo también contaba con el ticket emitido por el comercio. Datos que fueron corroborados por los investigadores en cuánto a las cámaras y la máquina registradora. Los registros detectaron que Correa se encontraba con su pareja Joana Monzón y que se retiran de la panadería, a las 20.02 y la llamada al 911 por el homicidio ocurrió 20.08 por lo que hubiera sido imposible que “Beko” estuviera en dos lugares al mismo tiempo, siendo que el recorrido más corto es de 1.4 km entre ambos lugares. Las cámaras del hospital Granaderos a Caballo muestran a Darío y a su pareja ingresar tranquilos a la puerta de la guardia a las 20.10 se quedan hasta las 20.25 descartando que sea el autor material.
La coartada imperfecta
El fiscal Balbis realizó un relevamiento de las cámaras de videovigilancia públicas y privadas de la zona comercial que dio por el piso con la coartada: a las 19.45 la pareja estaba en la panadería y minutos después , a las 20.02 Correa se encontraba en la casa de los Silvera, los peritajes precisaron a partir de equipos de geolocalización y cálculos en tiempo real, que al menos Correa como autor material habría sido el responsable del ataque.
Tiempo después en el contexto de otra investigación se descubrió que el jueves 4 de mayo de 2023, las antenas de telefonía captaron una llamada entre la líder barrial de la organización, Luciana Monzón, y su hijo detenido, Daniel. La urgencia del clan Monzón radicaba en neutralizar las declaraciones de los testigos y de las víctimas sobre una balacera anterior contra los Silvera, el 18 de abril. El objetivo, con el objetivo de que modificaran sus dichos ante la Fiscalía de San Lorenzo para lograr la libertad y la impunidad de Herrera Fernández, otro integrante de la gavilla. En esa llamada se detalla la planificación del ataque en otra, posterior al 6 de mayo, los Monzón festejan el ataque en que murió Silvera. Con esa prueba contundente de la planificación del ataque.