Martes 04 de Mayo de 2010
Buenos Aires.— Los investigadores del crimen del neurocirujano Claudio Urbina barajan como hipótesis la posibilidad de que los asesinos hayan querido asustarlo y que la maniobra les haya salido mal. La trayectoria del disparo, la poca visibilidad que los asesinos tenían sobre la víctima y el hecho de que el médico haya sido alcanzado por el balazo porque se recostó sobre el asiento del acompañante de su auto son los principales argumentos que avalan esta teoría.
En tanto, la esposa de la víctima pidió no descartar que el ataque haya sido “un hecho vinculado a la inseguridad”
“Ya hemos comprobado que por la escasa luz que había y las características de los vidrios del auto de Urbina, los asesinos no tenían una visión clara del interior del automóvil”, dijo uno de los investigadores.
Los vidrios del Chevrolet Aveo del médico son polarizados y si a eso se suma que Urbina tenía la luneta trasera astillada por la tormenta de granizo del pasado 18 de abril y recubierta con un film transparente, la visibilidad desde el exterior es prácticamente nula.
El disparo de fusil FAL que asesinó a Urbina ingresó por la puerta trasera derecha y atravesó el asiento delantero del acompañante donde la víctima casualmente se había recostado, seguramente al ver que se acercaban sus asesinos. “Si se hubiese quedado sentado en el asiento del conductor estaría vivo”, comentó la fuente.
Asimismo, otras fuentes de la investigación revelaron que los tres testigos presenciales del hecho vieron al tirador moviéndose como si no pudiera ver con precisión el blanco.
“Creemos que la idea original quizás era darle un susto y no matarlo, pero en este caso también tendríamos que buscar a un autor intelectual que tuviera un motivo para amenazarlo y todos los caminos nos vuelven a conducir a un hecho pasional”, concluyó el investigador.
Los detectives de la DDI de San Isidro y el fiscal de Boulogne, Sergio Szyldergemejm, tampoco descartan otras teorías. “Quizás lo querían secuestrar o asaltar o venían de un raíd y querían cambiar el auto y se les complicó”, dijo el jefe policial.
En tal sentido, el abogado Carlos Martínez de Luco, representante de la esposa de Urbina, Marcela Agustini, aseguró que no se puede descartar que haya sido “un hecho vinculado a la inseguridad”. El letrado minimizó las amenazas que Urbina recibió del último esposo de su ex mujer, el mexicano David Galicia Caracas, sospechado de ser autor intelectual del hecho si éste tuviera cómo móvil lo pasional.
El crimen de Urbina ocurrió la madrugada del miércoles pasado. El médico fue sorprendido por dos hombres que se le acercaron mientras guardaba el auto en el garaje de su casa y lo ejecutaron con un disparo de FAL en la espalda.
En las imágenes de una cámara de seguridad de la cuadra se ve que los delincuentes huyeron en un Volskwagen Vento color oscuro. (Télam)