Inusual reclamo policial ante la Casa Gris
Santa Fe.— Aunque no han sido muchos hasta ahora los sectores que se animaron a exteriorizar en la calle sus reclamos al gobierno de Hermes Binner, la de ayer fue una de las que mayor expectativa había despertado. Que fueran policías y guardiacárceles —no están autorizados legalmente a agremiarse— quienes se concentraron en la explanada de la Casa de Gobierno de la capital santafesina fue la nota singular de la protesta. Más que el alcance cuantitativo de la manifestación.

Jueves 15 de Octubre de 2009

Santa Fe.— Aunque no han sido muchos hasta ahora los sectores que se animaron a exteriorizar en la calle sus reclamos al gobierno de Hermes Binner, la de ayer fue una de las que mayor expectativa había despertado. Que fueran policías y guardiacárceles —no están autorizados legalmente a agremiarse— quienes se concentraron en la explanada de la Casa de Gobierno de la capital santafesina fue la nota singular de la protesta. Más que el alcance cuantitativo de la manifestación.

Y aun así fueron, aunque con familiares y la confluencia de una protesta de ex bancarios estatales transferidos, cerca de dos centenares de personas las que desafiaron a la lluvia que se desató ayer a la mañana. A pesar de que los uniformados fueron el sector que con mayor nitidez votó monolíticamente a favor de la candidatura de Binner en el 2007 y en contra de su adversario del Partido Justicialista, los policías fueron mutando paulatinamente su entusiasmo inicial por un creciente enojo basado, aseguran, por el incumplimiento de la promesa electoral del mandatario de saldar deudas históricas de actualización salarial del sector.

A ese malhumor Apropol, el sindicato no oficial de los policías santafesinos, buscó capitalizarlo como principal interlocutor, aunque sin exponerse como lo hiciera ayer al salir a la calle en un intento de demostrar que además de discurso posee capacidad de movilización. Desde el gobierno aseguraron que sin familiares los uniformados que siguieron a Apropol fueron muy pocos, pero desde el gremio explicaron que el hecho de que un policía envíe a su mujer o sus hijos a una protesta para evitar ser sancionado debe interpretarse como una clara adhesión a esa protesta. Es decir, una queja contra el incumplimiento del gobierno.

La réplica. La acusación fue rechazada desde los despachos oficiales, donde subrayaron que nunca antes nadie ofertó saldar las deudas pendientes como hiciera este gobierno del modo en que puede. La consigna de los uniformados fue la búsqueda de mejores condiciones laborales y un rechazo a la ofera de pagos en bonos que, explicaron, se transforma en un negocio para el sector financiero a raíz de que los policías no tienen "espaldas para aguantarlos" y los termina vendiendo por menos de lo que valen. A su vez recordaron que "eso ya pasó en el gobierno de Jorge Obeid y no quieren que se repita.

La movilización fue convocada por Apropol y por los agentes penitenciarios de toda la provincia, que reclamaron una recomposición salarial y mejores condiciones laborales.

"Fantástica", así evaluó el desempeño de su sector Miguel Zalazar, titular de Apropol, principalmente porque haber extendido la pulseada afuera de la capital provincia ya que "vinieron agentes de Rosario. "Esto tiene que ver con un sector más de trabajadores que se manifiesta como los docentes y que lo único que quiere es que los temas laborales sean tratados y discutidos en una mesa, como lo propuso el propio Binner", dijo el dirigente.